Miércoles 27 de Octubre de 2010
La agencia OPI Santa Cruz relató cómo fue la actividad de Néstor y Cristina Kirchner en el último fin de semana, que la pareja inició en Río Gallegos y luego prosiguió en su residencia de El Calafate.
Este fin de semana Río Gallegos tuvo la visita de muchos funcionarios nacionales que vinieron para hacer acto de presencia en los festejos del 28 aniversario de la Unidad Básica “Los Muchachos Peronistas” de Rudy Ulloa Igor.
Néstor y Cristina llegaron el viernes, caminaron por el centro, se sacaron fotos y el ex presidente se tomó el viejo y olvidado café en su mesa de siempre. Volvieron el sábado a El Calafate en un avión alquilado, máquina que se hizo conocido por llevar a Antonini Wilson y las famosas valijas con los 800 mil dólares.
Cristina Fernández y Néstor Kirchner, cumpliendo tal vez con la promesa de restaurar su imagen en la ciudad de Río Gallegos, arribaron el día viernes, en el Cessna Citation 750 matrícula LV-BRJ, máquina alquilada y que saltó al conocimiento público por haber sido el avión que transportó a Antonini Wilson con la famosa valija. Kirchner viajó a esta capital junto a la presidenta Cristina Fernández, Carlos Zanini, Guillermo Moreno, Débora Giorgi y Dante Gullo, entre otros. El viernes por la noche, según las fuentes, Kirchner mantuvo largas reuniones en el VIP del Hotel Patagonia en pleno centro de Río Gallegos.
Sin embargo, en contra de todos los pronósticos, el ex presidente no asistió al cumpleaños de la Unidad Básica “Los Muchachos Peronistas”, que comanda Rudy Ulloa Igor y el sábado festejaron los 28 años de su fundación.
Kirchner y Cristina se mostraron muy distendidos caminando en pleno centro de Río Gallegos, fotografiándose con transeúntes y partidarios. Kirchner recorrió los lugares que habitualmente visitaba en otras épocas en esta capital y particularmente estuvo en el Hotel Santa Cruz tomando un café en la mesa del reservado que tiene la confitería, lugar que dejó de frecuentar desde el 2007.
Saludó, compartió breves charlas y repartió sonrisas entre amigos y conocidos que pasaban por allí y se sorprendían de ver al Lupo encontrándose con sus raíces y los viejos rincones de la ciudad que visitaba cuando era un “ciudadano de Santa Cruz”.
Pero el matrimonio presidencial no se quedó en Río Gallegos. El mismo sábado a la tarde embarcaron en el Cessna Citation 750 rentado hacia la villa turística de El Calafate.