Claridad en los hechos
Frente al fusilamiento de tres militantes sociales por parte de elementos no identificados, el comunicado de las autoridades policiales nos deja el sabor amargo de otras épocas, muy poca...

Viernes 06 de Enero de 2012

Frente al fusilamiento de tres militantes sociales por parte de elementos no identificados, el comunicado de las autoridades policiales nos deja el sabor amargo de otras épocas, muy poca claridad de información y dudas -muchas- de los cambios que se han hecho en la conducción de las fuerzas de seguridad. Retrotrayéndonos a otras épocas, los informes "oficiales" siguen generando confusión, desinformación y desconfianza tal como acontecía en etapas que creíamos superadas, flotando un tufillo que habrá que disipar si queremos construir una democracia consolidada y basada en información confiable. Cuando nuestros jóvenes han recuperado el ejercicio y la práctica de la "política", estos hechos constituyen la piedra en el zapato que impide que caminemos juntos a un futuro de diálogos maduros, discusiones frontales y debates constructivos de una sociedad mejor para todos. Los que conocían a estos tres jóvenes militantes barriales no se tragaron el "sapo" de su vinculación con elementos indeseables y apuestan hoy a que se investigue a fondo la autoría de la información del parte policial y las razones por las que se involucró a las víctimas con actividades ilícitas, destacándose los aportes de amigos, vecinos y familiares que confirman lo dicho por las organizaciones sociales que los tenían como referentes políticos. Duele la mentira que apunta a destruir la participación de la juventud en proyectos políticos y duele el silencio de las autoridades municipales y provinciales que no han salido a aclarar los hechos, sancionar las inconductas y separar de la fuerza a los responsables directos e indirectos del armado de esta patraña. La ciudadanía espera el mensaje de los Ejecutivos de la Municipalidad y la provincia que ponga claridad a los hechos y disipe todas las dudas que subsisten a cuatro días de los crímenes.

Angel M. Contestí