Clamor del campo
La crisis que hoy enfrenta a la sociedad política con la gente del campo y muchos otros ciudadanos que se identifican con ese sector de la producción es grave. Los ciudadanos no se sienten representados.

Domingo 13 de Abril de 2008

La crisis que hoy enfrenta a la sociedad política con la gente del campo y muchos otros ciudadanos que se identifican con ese sector de la producción es grave. Los ciudadanos no se sienten representados. La gente del campo y muchos otros que los apoyaron denunciaron con sus conductas a una clase política que no tiene más interés que en su propio poder y enriquecimiento. En mi opinión la crisis atenta contra el fundamento mismo del sistema democrático, que es la representación en el Parlamento. Los diputados deberían defender y representar los intereses de los ciudadanos y los senadores a los de las provincias. Nada de eso ocurre; por eso los ciudadanos del campo se autorrepresentaron. Los legisladores de la mayoría son genuflexos al Ejecutivo y aprueban complacientemente lo que éste les propone con la esperanza de obtener servicios recíprocos en alguna ocasión. La competencia y los intereses del país en su conjunto carecen de importancia. Así, este gobierno, que se proclama democrático, se parece cada día más a un régimen dictatorial. Las decisiones a adoptar por los representantes del pueblo deberían tener en cuenta en alguna medida las opiniones de los sectores afectados y la legítima defensa de sus intereses.

Jorge Augusto Cardoso,

jcardoso@fibertel.com.ar