Cartas de lectores

Cinchadas: leyes bajo fuego

Muchas personas ignoraran en qué consiste una cinchada entre carros tirados por caballos.

Lunes 12 de Marzo de 2018

Muchas personas ignoraran en qué consiste una cinchada entre carros tirados por caballos. Una definición breve de la degradante actividad diría: competencia entre dos caballos drogados, picaneados y golpeados por cadenas y látigos hasta caer exhaustos, heridos y moribundos sobre el mismo terreno. ¿Dónde están las autoridades municipales cuando se producen las cinchadas? ¡Dónde están las fuerzas policiales de la provincia y de la Nación? Los actos de maltrato y crueldad hacia los animales son castigados por la ley nacional penal 14.346, las cinchadas están prohibidas en nuestra ciudad por la ordenanza 9.033 y el Código de Faltas municipal agregó en los últimos años castigos para aquellas acciones que ocasionen daños o perjuicios a los animales no humanos. Existen en Rosario reparticiones que deberían atender específicamente a la problemática ejecutando la legislación en vigencia. Pero no están, no responden. Y Mónica Fein como máxima autoridad, qué ordena hacer en estos casos. A las fuerzas policiales santafesinas se agregan efectivos de la Policía Federal, pero los unos y los otros miran hacia otro lado cuando estos espectáculos aberrantes, prohibidos y castigados por las leyes suceden ante la vista de todos en los sitios públicos de una ciudad que no recuerda o no quiere enterarse de que los animales son sujetos y tienen, en consecuencia, derechos que deben respetarse. Desde hace más de dos décadas las ONG's animalistas vienen denunciando estos hechos que involucran a los rosarinos, presentándolos ante el mundo como sujetos sádicos y primitivos, cuando en realidad estos sucesos son protagonizados por grupos minúsculos y antisociales de delincuentes que se atreven a jugar con el dolor de los caballos, y a pisotear leyes penales, ordenanzas municipales y códigos con la segura impunidad que les confiere la total inacción de las autoridades, de los efectivos integrantes de las fuerzas de seguridad y también de la Justicia, que ha dictaminado en ocasiones que los equinos decomisados fueran devueltos a sus verdugos. La última cinchada ocurrió recientemente, pero por supuesto sólo es una más de una serie que se repite semana tras semana sin que nadie pueda ignorarla. Como tampoco pueden desconocerse los lugares donde tradicionalmente se efectúan. Fue denunciada en la Fiscalía y un numeroso grupo de animalistas y ciudadanos la acompañaron con su firma. Todos lo saben y muchos móviles policiales seguramente habrán pasado por las inmediaciones de una cinchada. Tienen las leyes que necesitan para desbaratarlas. ¿Por qué no lo hacen ¿Desinterés, apatía o acaso complicidad? Mientras las cinchadas sigan existiendo en Rosario, las leyes estarán bajo fuego.
Felisa Aurascoff
DNI 6.433.038
Asociación Animalista Mahatma Gandhi


El lado más humano
A diario leo en la sección Cartas de Lectores un sinfín de quejas de todo tipo, algunas con más razón que otras. Esta vez, quería ser yo quien escribiera esta breve, y no por eso menos significativa anécdota desde otro lado, el del agradecimiento. La noche del viernes 9 de febrero pasado, saliendo desde Pinamar a las 23 hacia Rosario, en un colectivo de la empresa Zenit, comencé a sentir un malestar que desembocó en una descompensación. A partir de aquel mal momento, comenzaron a sucederse una serie de eventos que me dejaron perpleja. Los choferes no sólo llamaron a la ambulancia, sino que tuvieron la valentía de parar en un mundo que ,en su dinámica, los obliga a seguir sin demoras; hombres que hicieron más de lo que era estrictamente necesario. A su vez, tengo que darle las gracias a Miriam Pochetino, quien ocupaba el asiento de al lado y me contuvo en todo momento. Su gran corazón me hizo reflexionar sobre un valor que no suele abundar en los tiempos que corren: "la empatía". Quizás Dios obra de esas formas misteriosas, desde el silencio, pero haciéndose presente siempre que lo necesitamos, en esta ocasión a través de choferes y Miriam. Extraños que refuerzan, además de mi fe, mostrando su lado más humano, ese que en ciertos momentos no encontramos ni en nuestros círculos más íntimos.
Paula Lombardo
DNI 35.449.221
No funciona la fuente de la plaza Sarmiento
Desde hace varios meses, y a raíz de un acto de vandalismo contra las figuras de aves de la fuente de plaza Sarmiento, se interrumpió el funcionamiento de la misma. Dado el tiempo transcurrido, debería estar activo el servicio en dicha plaza. Agradeceríamos a las autoridades la solución y control de este tema.
Alejandro Gitlin
La conciencia no calla por una ley
Son dignas de compasión las mujeres que luchan por legalizar el aborto. Compasión no de conmiseración desdeñosa o altanera, sino desde la más profunda empatía que cabe hacia ellas. Días pasados (1º/3/2018), La Capital publicaba que según el municipio socialista de Rosario hace seis años no se registran muertes por aborto. Eso revela dos cosas: en la Argentina ya está legalizado de hecho. Lo hizo la Corte Suprema a partir de su fallo que autoriza a las embarazadas, fruto de una violación, a hacerlo por el mero recurso de su propia declaración. Si bien eso es un infame burdel jurídico, de hecho funciona así. Y tal el resultado proclamado por el órgano socialista pro aborto: no hay muerte de embarazada en ocasión de la muerte de su hijo. De otro lado, uno se pregunta, si no hay muertes de embarazadas por abortos, ¿para qué una ley? Y la respuesta es simple: para acallar la conciencia de quienes creen que con una ley esa luz puesta en el corazón humano –que llamamos conciencia– puede ser apagada. Y, de tal modo, oscurecer la pena indeleble por el crimen horrendo de un ser inocente e indefenso. Y esas mujeres dan pena porque son víctimas de una culpa que no pueden redimir. De otro lado está la lacra política (habría que nombrarlos uno por uno) de empresarios, organizaciones sociales, algunos deformadores de opinión, cuyo órgano de luz interior está manchado de sangre inocente. Para esos no hay perdón ni conmiseración. Ellos y sus propios hijos, familiares, amigos y cercanos se hunden en un mar de muerte horrorosa, la eterna. El escudo de su falsa no creencia pronto se les caerá, porque el tiempo es lineal. La patria argentina, lo que queda de ella, no sabemos en cantidad pero sí en entidad, el ser mismo de la patria los desprecia y aborrece. Y en su testimonio ahogado por el griterío y la intriga de una falsa mayoría, no se manchará las manos en tinta sangre de inocentes.
José Humberto Donati
DNI 6.136.319
Un eterno agradecimiento
A cada uno de los profesionales del Sanatorio de la Mujer deseo agradecerles por la excelente entrega en su tarea diaria con los pacientes como lo hicieron con mi esposo desde agosto de 2016 hasta la fecha. Agradezco especialmente al doctor Gustavo Marcucci, también a los doctores Eduardo Milanesio, Daniel Slullitel, Fernanda Ferrer, Fernando Yaber, Juan Carlos Matassa, y al doctor Naninni; a los enfermeros, a los kinesiólogos y a los colaboradores de traumatología. Eternamente agradecida.
Alicia María Borri
DNI 12.829.150
Cruz Alta (Córdoba)
Las paritarias y la inflación
Como cada año que se inicia comienzan las discusiones de paritarias en relación a los sueldos, y como siempre los medios repiten el porcentaje total del ofrecimiento. Claro, sin tener en cuenta que al ser escalonado el promedio en el año el aumento es inferior al total manifestado. Pero, además, lo que me hace pensar es que se hace sobre un cálculo posible de inflación hacia adelante, lo que lo hace más una expresión de deseo que una realidad. La realidad es lo que pasa, y es que el salario se deterioró. Entonces, teniendo en cuenta éste se percibe a mes vencido, o sea ya trabajado, no entiendo por qué el aumento es hacia adelante. Por ejemplo, aumentemos la carne porque en diciembre seguro estará mas cara. Lo que creo entonces es que el aumento debe ser de una sola vez respecto de lo perdido, y luego un aumento mensual de acuerdo al índice inflacionario de cada mes con un porcentaje superior. De esa manera sí se le ganará a la tan temida inflación y sí podrán decir "los salarios le ganaron a la inflación" y no la mentira permanente de los gobiernos de turno y de la que los medios de información se hacen eco.
Rubén Leda
Que los gobiernos no nos mientan más
Nuestro gobierno está convencido de que lanzando "bombas de humo" podrá tapar todas las cosas importantes que nos están pasando. Entre todas ellas lo del submarino ARA San Juan, en el que murieron 44 personas. Parece que en tan poco tiempo ya se olvidaron del tema. ¿Dónde están los responsables políticos de este gravísimo suceso? Porque imagino que no quedará así. Así como pretenden tapar este tema, lo hacen con muchos otros. No debemos dejar tomarnos por idiotas. Tenemos la obligación de recordarles que los argentinos tenemos memoria. No nos mientan más.
Julio Patallan
DNI 5.522.996

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