historia

Churchil y el Covid-19

Viernes 05 de Febrero de 2021

No, no está equivocado; el título y naturalmente, el Primer Ministro inglés nada tuvo que ver con la pandemia por Covid-19 que sigue asolando al planeta. Winston Churchil tuvo su “pandemia militar” en el marco de la Segunda Guerra Mundial, cuando en 1940/1 en la llamada Batalla de Inglaterra desarrollada sobre el Canal de la Mancha y parte del territorio del Reino Unido, los pilotos de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF) vencieron a la poderosa escuadra alemana (la Luftwaffe). Si bien los alemanes tenían muchos más aviones de combate, los ingleses manejaron hábilmente el radar creado por el ingeniero escocés Robert Alexander Watson-Watt, con el que localizaban y atacaban a los “cazas” de la Luftwaffe. La definición de esa memorable contienda frustró la intención de Alemania de destruir a la temible Royal Navy de Gran Bretaña, para lo que necesitaban el imprescindible apoyo de la Luftwaffe. Asimismo, ese éxito aéreo permitió que en 1944 británicos y estadounidenses prepararan desde el sudeste inglés el desembarco de Normandía, principio del fin de la cruenta Segunda Guerra Mundial. Importantes ciudades inglesas fueron bombardeadas, lo mismo que Belfast en Irlanda del Norte (Reino Unido) y Dublín en la República de Irlanda, pero la RAF no pudo ser aniquilada; por lo que Churchil pronunció una de sus frases más emocionadas e históricas: “Nunca tantos debieron tanto a tan pocos”. Alguien recordó hace unos días acertadamente aquella famosa expresión del premier británico, y la trajo a colación para referirse a la batalla que en todo el mundo se está librando contra el coronavirus. Sólo quiero agregar que los científicos que han creado vacunas en tiempo récord, los voluntarios que se vacunaron, el personal de salud que ha trabajado y trabaja sin desmayo para salvar miles de vidas, las fuerzas de seguridad y aquellos que colaboran de diferentes maneras, son los pilotos de la mejor escuadra: la que surca los cielos de la inteligencia, el esfuerzo, la solidaridad y la esperanza.Son pocos, en relación a tantos que en el mundo necesitan de ellos.

Edgardo Urraco

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