Sábado 09 de Agosto de 2008
En Corrientes se llevó a cabo un juicio histórico. Luego de la sentencia, cuatro de los cinco acusados quedaron detenidos por "privación ilegítima de libertad". En ese mismo momento se vio a esa mujer que adquirió relevancia mediática, Cecilia Pando. Quiero resaltar la reacción desmedida y sus posteriores amenazas de degüellos y sus críticas a los "jueces cobardes" que la señora esbozó sin pudor. Me da la impresión que, a diferencia de la mayoría de los argentinos, Pando no entendió después de 30 años que con amenazas, agresiones y patoterismo, prácticas llevadas a cabo por sus defendidos, no se llega a ningún lado. Deje de amenazar, abandone sus sueños bélicos, porque como dijo alguien alguna vez, "los cadáveres no se esconden en el río". El único camino que deberán transitar las personas que violaron los derechos humanos es el la verdad: deberán pagar sus atrocidades ingresando legalmente dentro de la cárcel.
Humberto José Capriccioni,
DNI 31.994.827
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