Lunes 04 de Febrero de 2008
Mucho se habla del caos vehicular en el microcentro rosarino, pero la directora de Tránsito en vez de tratar de mitigar tales inconvenientes, parece estar más preocupada por los controles de alcoholemia, estacionamiento, excesos de velocidad y otros controles. Por supuesto que son necesarios para la seguridad de todos los rosarinos, pero no menos importantes que el control de tránsito. ¿Será que los primeros son mucho más redituables para las arcas del municipio que este último? Todos los mediodías paso por San Lorenzo y Sarmiento y noto que tres inspectores que correctamente controlan el tráfico desde la mañana dejan de hacerlo simultáneamente apenas el reloj indica las 13, para gozar de su merecido tiempo de almuerzo. Ahora pregunto: ¿no podrían turnarse e ir de a uno por vez, de modo que queden dos de ellos para cumplir con la función? Justamente en el horario de mayor densidad de vehículos, con embotellamientos, bocinazos al por mayor, gente que no puede cruzar, etcétera. O bien que sean reemplazados por otros inspectores de la numerosa plantilla de la Dirección o agregar una persona más, de forma que al turnarse siempre queden tres para la función. Me parece que es una cuestión de sentido común, que también hace a la seguridad, y de fácil solución. Esta situación supongo que se repite en otros cruces de la ciudad. No vaya a ser que mañana aparezca un peatón accidentado tratando de cruzar la calle o un choque de vehículos con lamentables consecuencias.
Raúl J. Tottis
DNI 10.630.349