Martes 23 de Septiembre de 2008
Me es imposible explicar el caos en que se transformó transitar por la plaza Alberdi. Sólo espero que no ocurra ningún accidente, ya que todos los días soy testigo de frenadas, bocinazos, subidas de ómnibus a la vereda, etcétera. Y todo esto dentro de un marco donde funcionan colegios, un banco y un hospital. En calle Superí y Agrelo convergen tres manos de acceso y una de desahogo, por lo cual se producen embotellamientos a la entrada y salida de los colegios y no se puede circular. Por esa esquina salen chiquitos de 4 y 5 años. Las mamás tratan por todos los medios de que no se suelten de la mano para evitar un desastre (pero son chiquitos). Señor intendente: lo invito a presenciar el espectáculo que alguien de su entorno creó. ¿El giro a la izquierda por la mano norte a sur de bulevar Rondeau, no era mejor que quedara donde estaba? No quiero pecar de irrespetuosa, sólo quiero evitar un mal mayor. Tal vez con un semáforo (no de precaución como el que está y no sirve de nada) o con agentes de tránsito (como los que sí están en los colegios del centro) se pueda acomodar o remediar todo este desastre.
Verónica González, triplev-a@hotmail.com