Campeones, no se peleen
Cada Mundial ganado fue una alegría inmensa para el pueblo (sin dudas es el deporte más popular), y cada uno con su particularidad. El del 78, con Menotti, Kempes y compañía tuvo el sabor del debut, fue el primer título.

Domingo 05 de Marzo de 2023

Cada Mundial ganado fue una alegría inmensa para el pueblo (sin dudas es el deporte más popular), y cada uno con su particularidad. El del 78, con Menotti, Kempes y compañía tuvo el sabor del debut, fue el primer título. El del 86, por quien nadie daba 2 pesos y terminó coronándose con un buen estratega como Bilardo y un Maradona descomunal. Si bien hubo grandes jugadores como Burruchaga, Valdano, el Tata Brown, nadie discute cuando se dice que fueron Maradona y 10 más (con el perdón de Pasculli). Pero este de Qatar, con un Scaloni en quien muy pocos confiaban, con un Messi cansado de ver frustradas sus ilusiones cada 4 años y llegando a los 35 y un montón de interrogantes, con el agravante de haber comenzado con el pie izquierdo cayendo ante la ganable Arabia Saudita. Todo ello puso a la selección ante la obligación de ganar, si o si, todos los partidos de México, pasando por Polonia y todo lo que fuera viniendo hasta la final. Y lo lograron. Fueron justos vencedores en todas esas 6 finales, incluyendo las de Países Bajos y Francia que no debió haber llegado a los penales porque fueron rivales superados claramente en los 90’. Pero el fútbol es eso, vértigo, imprevisibilidad hasta el final, y eso es lo que lo hace inigualable. Como lo fue la final ante Francia, de la que unánimemente se dice que fue la más emotiva y electrizante de toda la historia. Pero este de Qatar nos dejó la inmensa satisfacción de haber proclamado como “mejores del mundo” cada uno en su puesto a Scaloni, a Messi y al Dibu Martínez (párrafo aparte para éste, pues su grandeza nos hizo llorar a todos al dedicar las más bellas palabras que los padres quisiéramos escuchar antes de que llegue el momento de entregar la posta. Como argentino siento orgullo y una satisfacción inigualable por esos 26 leones conducidos con mano maestra por Scaloni que nos representaron como nunca nadie antes.

Juan José de Guzmán