Cambio de nombres de calles
Cuando alguien de Rosario nombra una calle no está rindiendo homenaje a ningún prócer o ciudadano destacado o provincia, o a alguna batalla histórica, simplemente se está refiriendo al mapa de la ciudad. El homenaje es plausible y considero que debe hacerse cuando y como corresponda, de las formas corrientes...

Sábado 22 de Marzo de 2008

Cuando alguien de Rosario nombra una calle no está rindiendo homenaje a ningún prócer o ciudadano destacado o provincia, o a alguna batalla histórica, simplemente se está refiriendo al mapa de la ciudad. El homenaje es plausible y considero que debe hacerse cuando y como corresponda, de las formas corrientes. Tanto es así que existen ciudades en nuestro país que utilizan guarismos para identificarlas. El cambio de nombre de las calles lo único que provoca es incertidumbre, confusión y equívocos en la población, ya sean residentes o forasteros, sobre todo en los primeros. Los ediles rosarinos, cuyas dietas son la envidia de muchos, se reúnen algunas veces para cambiar el nombre de alguna calle. Esto podrá satisfacer a algunos pocos y la mayoría deja escapar un bufido. Un ejemplo crítico: la calle Riccheri, desde 27 de Febrero hacia el sur, dejó su antiguo nombre para transformarse en Carrasco. Ahora hay tres calles con el mismo nombre, o sea Carrasco, y los carteros se vuelven locos. Además, la gran duda de los vecinos es: ¿por qué misterioso motivo sólo se cambia exclusivamente ese tramo sur. Habrá ciudadanos de segunda en Rosario?

Silvio Nunziati, LE 5.989.517