Miércoles 05 de Marzo de 2008
El presente es duro, los pronósticos no son alentadores y sobre el horizonte no se ven alternativas para salir de la recesión. Como empresarios teníamos la necesidad y la responsabilidad social de producir, y queríamos hacerlo. Cuando la construcción marcha, todo marcha. Desde hace muchos años resuena en los medios económicos: "hay que incrementar el consumo interno". Pero esto que se repite permanentemente, va de contramano con el pensamiento y el actuar de algunos ciudadanos (se les dice a los que viven en ciudades). Y las empresas de nuestra ciudad, que realizan esta actividad desde hace más de cincuenta años, construyendo las viviendas que el Estado, pese a sus planes, no pudo construir, lo hicimos. Rosario se potenció con esta actividad, y son muchos los que de una u otra manera, directa o indirectamente, están ligados a ella. Por ello, no me parece razonable que se intente desalentar esta actividad, tan necesaria para el crecimiento de nuestra economía, con errores de diagnóstico. Vivir cerca del centro es una elección que hacen voluntariamente miles de rosarinos. Encuentran muchas ventajas, no los obliguemos a buscar una vivienda más alejada.
Hugo Pietrafesa