Cartas de Lectores

Belgrano y su viaje al Paraguay

Viernes 15 de Enero de 2021

En septiembre de 1810, Belgrano recibió la orden de emprender la Campaña al Paraguay. El primer tramo de su viaje llegó a Santa Fe. En esta ciudad pidió visitar las escuelas “para cuidar también la vida civil de los habitantes”.

Enterado que solo había una escuela, recriminó a los Regidores por tal desidia, puesto que “la Patria necesita ciudadanos instruidos, así como de soldados valerosos y disciplinados; las leyes deben cumplirse; la educación deberá ser gratuita y obligatoria”, dijo y elevó nota a Buenos Aires en octubre de 1810.

En el segundo tramo, Belgrano y su ejército cruzaron el río Paraná hasta la Bajada Grande, vio el caserío de Mandisoví, ordenó que se organizaran como pueblo y para ello brindó instrucciones.

Pasó a Curuzú Cuatiá, que era también un conjunto de casas y modestos ranchos, en su mayoría originarios. Luego de varias entrevistas con los vecinos determinó el nombre de Nuestra Señora del Pilar de Curuzú Cuatiá”, el 16 de noviembre de 1810. “Diagramó el trazado de calles, ordenó la venta de solares” y que “el rédito se destine a la construcción de una escuela”; sugirió que “los diseminados en la campaña vivieran en torno a la Plaza, la Escuela, la Iglesia y el Ayuntamiento, así juntos se ayudarán y lograrán alguna educación”.

Solicitó a Buenos Aires, “vacunas contra la viruela que había diezmado los pueblos de Las Misiones” y pidió la “construcción del cementerio alejado del poblado”.

En el campamento de Tacuarí, Belgrano, siempre inquieto y creador, constató la miseria de los pueblos, redactó 30 artículos “para organizar la vida y el trabajo de los naturales de estas regiones” y notificó el 30 de diciembre de 1810 al Gobernador de Corrientes, Elías Galván, y también a la Junta.

Este “Reglamento para el Régimen Político, Administrativo de los Pueblos de las Misiones”, que garantizó derechos a los habitantes originarios del suelo, fue utilizado para la Constitución de 1853.

Belgrano, hábil diplomático, superó al límite de lo heroico, la falta de agua y víveres, el calor del verano, los insectos, las lejanías, las deserciones; todo era inhóspito, cruzaba los arroyos con botes de cuero, “con el fin de llegar al Paraguay deseoso de un arreglo pacífico sin derramamiento de sangre”.

Gloria y honor a los patriotas que ofrecieron sus vidas por la independencia y la libertad.

Luis Angel Maggi

DNI 6.433.410

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