Cartas de lectores

Batalla ganada al "día cero"

Domingo 24 de Junio de 2018

La purificación del agua es costosa por el mantenimiento de las plantas potabilizadoras, los diferentes productos químicos utilizados y la permanente supervisión del complejo proceso hecha por personal especializado. Entre el traslado del agua desde su estado natural a las piletas de tratamiento, hasta el chorro cristalino y depurado que fluye por las canillas de los hogares, hay un conjunto de acciones emparentadas con la vida humana. Por eso es cuestionable el derroche del líquido elemento, especialmente en lugares geográficos donde las fuentes hídricas son escasas. El lavado con mangueras de veredas, patios y automóviles, así como las pérdidas noche y día en los depósitos de los baños públicos, el permanente goteo de los grifos y las duchas personales convertidas en rituales interminables, son las causas frecuentes del despilfarro de agua potable. A principios de abril pasado, una noticia conmovió al mundo informando que Ciudad del Cabo, la urbe de Sudáfrica, podría quedarse sin agua potable a partir del 16 de ese mes, fecha denominada "día cero". Como se recordará, se llegó a esa grave situación debido a que en los últimos veinte años se duplicó la población estable y a la pronunciada sequía que castiga a la región desde hace tiempo, haciendo que bajara peligrosamente el nivel de las presas. Como las sugerencias destinadas al ahorro de agua por parte de la comunidad no tuvieron eco, las autoridades municipales implementaron una serie de drásticas restricciones como la de limitar el uso de agua a cincuenta litros diarios. Los ciudadanos tuvieron que "ajustarse el cinturón" y comenzar a bañarse de manera ultrarrápida, usar el lavarropas con el programa de menor consumo de agua y nada de lavar coches y veredas. Los funcionarios levantaron el temido "match point" hídrico pero no las medidas restrictivas, para que la gente no retorne a la costumbre del derroche. En tanto llegaran las lluvias que se esperaban en los próximos meses para que mejorara el caudal de las presas, los habitantes de Ciudad del Cabo le ganaron la batalla al "día cero". Un buen ejemplo a seguir en todo el mundo, sobre todo allí donde el agua es un bien escaso. El agua es vida y el derroche surge de una vieja actitud a revertir, porque puede llegar a complicar seriamente la normal existencia de una comunidad. La población de la ciudad sudafricana que está afrontando una incómoda realidad cotidiana, es un buen espejo que refleja lo que puede suceder ante una adversidad climática en regiones que no están favorecidas por los ríos, y donde no se tomó conciencia a tiempo del uso responsable del agua.

Edgardo Urraco

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