Viernes 16 de Mayo de 2008
En el mes de abril se citó a los artesanos para adjudicar los puestos de las ferias. Luego se corrió esa fecha para el 10 de mayo y ahora cambiaron nuevamente la fecha. Me contestaron por teléfono que llame luego del 20 de mayo para ver si ya tenían una nueva fecha. Quiero comunicarles a la o las personas que decidieron estos retrasos que su actitud no es incalificable, sino que tiene un nombre: represión. Muchos de los artesanos dependen de vender sus productos para sobrevivir. Mantener a una persona en una incertidumbre constante forma parte de la metodología de la represión. Nunca pensé que una actitud de ese tipo correspondiera a un gobierno socialista. Solamente unos pocos elegidos pueden exponer sus creaciones en una feria. ¿Por qué no permitir que el resto pueda hacerlo en otros sitios, como por ejemplo todas las plazas de los barrios sin necesidad de una fiscalización? Excepto en los comestibles, el resto de los productos artesanales no tiene posibilidad de ser peligroso para nadie y si es lindo o feo depende del gusto del comprador. No comprendo por qué lo que la Municipalidad no considera aceptable para el circuito turístico no pueda ser exhibido y vendido en otras zonas. Debidamente reglamentado, por supuesto, pero sin exclusiones.
Graciela Borda Osella, LC. 5.435.203