Domingo 10 de Febrero de 2008
Leí días atrás, y no es la primera vez, que la Feferación Agraria Argentina (FAA) está proponiendo una ley de arrendamientos rurales. Quiero antes de dar mi opinión aclarar que no soy latifundista sino un pequeño propietario. Bien, les digo que volveríamos a padecer lo que ocurrió durante décadas –gracias a Dios superadas–, donde los colonos sin ser propietarios eran los dueños de la tierra. Pagaban lo que querían y no se los podía sacar, porque enviaban telegramas colacionados diciendo: "Nos acogemos según la ley a nueva prórroga", las que eran interminables. Y lo que les pagaban a los dueños era tan poco que ni les alcanzaba para subsistir. Yo padecí con mi familia este atropello, los colonos cada vez más ricos y los dueños cada vez más pobres. Fuimos burlados, usurpados y empobrecidos. Luego, con gran esfuerzo, se creó el centro de pequeños propietarios para poder recuperar lo de uno. Y vaya mi agradecimiento a quien comenzó esta lucha que duró años, el doctor Tito Livio Coppa. Hoy, con los contratos accidentales, rige la oferta y la demanda: si no conviene a cualquiera de las partes quedan en libertad de buscar lo que más les convenga. Señores de la FAA, hay otras cosas para ocuparse y luchar, como las retenciones, y dejen en libertad a propietarios y colonos de hacer lo que deseen.
Hugo Daniel Alesso
DNI 60.371.979