Miércoles 11 de Febrero de 2015
Pocas cosas nos enseñan tanto como el sufrimiento, más aún si éste es originado por haber dañado y perdido a quien uno ama. Creo que todos aquellos que nos hemos enfrentado a la culpa, a la vergüenza y al arrepentimiento tras haber generado dolor a personas que realmente amamos, quedamos marcados para siempre. Seguramente habrá quienes diluyen la culpa con excusas autogeneradas para sobrepasar el mal trago y esconderlo en un rincón de la conciencia, y otros aprovechamos la crisis para rescatar lo único bueno que puede haber en momentos tan oscuros, el aprendizaje. En mi caso, lo ocurrido fue que tras volver a la casa en la que vivía con la mujer de mis sueños, en estado de ebriedad excesivo, tuvimos una discusión y terminé perdiendo el control de mis actos, comencé a destruir nuestro hogar y la terminé golpeando. Desde ese día la vida se tornó un infierno para ambos y al final de cuentas terminé destruyendo el hogar que recién comenzábamos a formar y todos los sueños y proyectos que nos unían. Su entorno, obviamente y justificadamente, me condenó para siempre y terminamos yendo a Tribunales donde se acordó que ambos fuéramos a terapia con profesionales y que nunca más pueda acercarme a menos de 200 metros de ella. Aquel día perdí no sólo a la mujer que amo, sino una cantidad enorme de momentos felices que nunca saldrán del plano imaginario. Quisiera con esta carta pedir perdón abiertamente a ella y a todos sus seres queridos y recomendar a todos aquellos que tienen problemas con el alcohol (y sepan que no era alcohólico sino que me emborrachaba como el 90% de la gente joven que se ve en cualquier boliche rosarino) y con el control de la ira, que aprendan lo que pueden perder en cinco minutos de locura y que busquen ayuda con profesionales antes que sea demasiado tarde. La vida nos enseña a cada paso pero les aseguro que serán muchos más felices quienes eviten estas situaciones y quienes, si han tenido la dicha de encontrar al verdadero amor, sepan cuidarlo como el tesoro que realmente representa.
Agustín L. Lovera
Perversas prácticas
Según las agencias informativas, “más de 125 millones de niñas y mujeres fueron sometidas a alguna forma de mutilación genital, y cada año tres millones están en riesgo de padecer una intervención similar, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), al conmemorarse el 7 de febrero, el Día Internacional de Tolerancia Cero contra esta práctica”. La OMS indicó que es común en 29 países de Africa oriental y occidental, pero también está presente en partes de Asia y en determinadas zonas del Golfo Pérsico. Según informes de las agencias internacionales de noticias en julio de 2014, el autoproclamado califa Abu Bakr al Bagdadi, líder del Estado Islámico (EI) ha ordenado que: “Todas las niñas y mujeres de entre 11 y 46 años de Mosul, la segunda ciudad de Irak, sean sometidas a la mutilación genital femenina”. El argumento esgrimido en la fetua (edicto islámico), por parte del califa jerarca del Estado Islámico, se exige llevar adelante esta perversa operación para “alejar a las mujeres del libertinaje y la inmoralidad”. En realidad, si bien que busca su fundamento el Corán, es sólo con una interpretación forzada de algunas tendencias islámicas, aunque como explican los etnólogos: “Se trata de una práctica que preexiste a esta religión y que no es común entre la mayoría de los musulmanes”. La Organización para la Cooperación Islámica, por ejemplo, que reúne a 57 Estados confesionarios de esa religión, repudió la mutilación genital como un “acto de violencia contra las mujeres” e indicó que no es mencionada en ningún pasaje del Corán. La OMS indicó: “A esta práctica se la asocia también a ideales culturales como la feminidad y la modestia, que incluye la noción que las mujeres son ‘limpias’ y ‘bellas’ después de remover partes del cuerpo consideradas ‘impuras’. El sistema imperante en el mundo, el capitalismo, se apropiado de los cuerpos humanos en general, en particular del de las mujeres, para explotación. Se utiliza a las mismas como elemento publicitario para la venta de mercancías tan diversas como automóviles, productos de cosmética o vestimenta. El patriarcalismo, instaurado como dominación masculina al decir del sociólogo Pierre Bourdieu es el ejemplo más claro de violencia simbólica. En una reseña de Elena Casado Aparicio respecto del libro la Dominación masculina señala que: “El libro de Bourdieu, a caballo entre la teoría sociológica y la divulgación, pretende contribuir al estudio de las relaciones entre los géneros y reconstruir la historia de sus naturalizaciones, rompiendo con el sentido común que rige nuestra experiencia y nuestros análisis de la diferenciación sexual entre hombres y mujeres. Se trata, por tanto, de una etnografía que desnaturaliza historizando”. Ahora bien, desnaturalizar lo dado historizando, significa poner en cuestión lo establecido. En el caso que mencionamos de la ablación genital compulsiva decretada por un jerarca político religioso, corresponde rechazar las prácticas que dañen a cualquier ser humano, por el sólo hecho de serlo.
Carlos A. Solero
Argentina sin instituciones
Se puede caer en una profunda crisis económica. Se pueden multiplicar los reclamos sociales. Se puede avivar el avispero político. Lo que no debemos permitir es que las instituciones republicanas y democráticas dejen de funcionar en la Argentina. Eso no. Ese es el último refugio del ciudadano del que no podemos ni debemos abdicar. Si no lo defendemos, sólo nos espera el abismo. La situación del país es gravísima. No funcionan las instituciones en las que se asienta el sistema republicano, representativo y federal. Un poder político sospechado. Una Justicia temerosa e irresoluta. Una débil oposición política sin representatividad ni liderazgo alguno. Una carta magna quebrantada desde sus orígenes. Y lo peor de todo, un pueblo abúlico hasta la exasperación. La corrupción y la inseguridad continúan haciendo estragos. Nada ni nadie las para. Esas sí están institucionalizadas. Esas sí conocen muy bien sus derechos y los defienden a capa y espada. Son el cáncer de la Nación y se sirven de sus débiles instituciones para perpetuarse en el tiempo. O las extirpamos categóricamente y sin miramiento alguno, o nos devoran sin más y la Argentina sólo será una anécdota en la historia de las naciones. ¿Es que no nos damos cuenta de lo que nos pasa? ¿Es que no mensuramos los riesgos de seguir con esta absurda apatía? ¿Es necesario que se derrame más sangre de argentinos para así corregir entonces el rumbo? Quiera Dios que no se olvide de nuestra Nación y nos otorgue a cada uno de nosotros el coraje necesario para dar una vuelta de timón e izar finalmente desde nuestro lugar la bandera de los derechos y deberes republicanos que nunca debimos olvidar ni supimos defender.
Jorge Enrique Yunes
Un escenario grotesco
El trágico suceso que sesgó la vida del fiscal Alberto Nisman nos ha shoqueado y aturdido por lo inverosímil de las noticias que insistentemente invaden todos los medios. A lo largo de estas dos semanas, se dijeron muchas mentiras gubernamentales. Tantas, que ofenden nuestra inteligencia. Tan es así que el gobierno montó un escenario grotesco y confabulado, sin disimular tamañas groserías fabricadas en torno al hecho macabro. Es sin lugar a dudas un “asesinato”. ¿Cómo es posible que Diego Lagomarsino, que le indicó cómo armar la pistola que le llevó atendiendo, supuestamente, un pedido del fiscal (según sus propias palabras), no tenga su ADN de contacto? A partir de este hecho minucioso y que la fiscal Fein, que lleva la causa, no lo haya citado a declarar hasta el momento; no nos deja dudas. Al fiscal Nisman lo inmolaron. Este “asesinato” no ha sido improvisado. Al fiscal lo venían siguiendo y preparando el escenario desde hace meses. Es evidente de que Nisman no se dio cuenta. No solamente lo mataron sino que lo degradaron humillándolo tirado en paños menores en el piso del baño. Todo un significado acto de venganza, de la empleada estatal de jerarquía que dijo en un reciente discurso: “Ténganme miedo”. Sin disimulo y con sus típicas groserías se fue a China. Jamás olvidaremos al fiscal que arriesgó su vida por combatir la corrupción enquistada en un gobierno de delincuentes.
Paola Lena Riviera
Sólo una firma
En 2008, quise instalar el gas natural en mi propiedad. Llamé a un gasista matriculado y grande fue la sorpresa al enterarnos que el caño de suministro del gas no pasaba al frente de mi casa. Mi domicilio es Brasil 2323, las cañerías pasan por la esquina, calle La Paz; por la otra esquina, Estudiante Aguilar y por la vereda frente a mi casa, vereda par. Esto me ha traído un sinnúmero de trámites, comenzando por el DMO, en 2008, después por Litoral Gas. Me dirigí al Concejo Municipal, debido a que se me informó que la red de gas la había instalado la Municipalidad. Allí me contacté con el concejal Boasso, quien me atendió bien y después de varias idas y venidas, me informó que el Concejo había aprobado el pedido y estaba a la firma del intendente, en ese entonces Lifschitz. No firmó, ahora está a la firma de la intendenta Fein, que tampoco firmó. ¿Qué tengo que hacer? Pago mi TGI y no tengo ningún derecho. ¿Alguien sabrá responder? Gracias.
Perla Pabon
DNI 23.640.311
Un sacerdote de estilo eficaz
Hay un sacerdote de la Iglesia Católica en Rosario, que no pertenece a los curas villeros y no es un sanador de cuerpos, no ejerce destacadas labores sociales (seguro las hará), no es un catedrático apabullante, pero creo que el Espíritu Santo pone palabras en su boca cada vez que celebra misa y es de una riqueza invalorable para quienes vamos en busca de las aguas de quietud. Es el director de la Obra Colegio Salesiano San José (Presidente Roca 150). El Padre Víctor Sánchez es amable, pacífico, compasivo, dinámico, generoso, misericordioso, con gran capacidad para la catequesis, la evangelización y el respeto por los fieles: estilo eficaz a la hora de pescar almas. Cada semana se ve cómo ha preparado su homilía con esmero y dedicación. Es un salesiano con un carisma especial que siempre refiere a los jóvenes sin dejar en la orfandad a los más grandes y a los ancianos; transmite tranquilidad, paciencia, esperanza y sobre todo fe en “palabra de Dios”. Lo interesante es que se lo ve “feliz” con lo que hace. Lo conozco de la parroquia María Auxiliadora, ya que él ha solido dar la eucaristía diariamente, en ciertos casos, y también la misa dominical. Hay muchos en la diócesis que son excelentes predicadores y que poseen una formación sólida y maravillosa. Pero el don de la caridad en el discurso del padre Vìctor Sánchez para que llegue al corazón de los fieles, en la forma sencilla, en el modo alegre, sin exageraciones es, “realmente”, muy apreciado por muchos que vamos a escucharlo y nos formamos con sus meditaciones bíblicas. Toda la celebración eucarística es de una sagrada participación para quien valora cada parte de la misma y él respeta los tempos litúrgicos oportunamente lo que hace un placer orar en cada encuentro. Hay algo muy notorio y es que, desde que vino, al final de la misa pide rezar un Avemaría por los niños, jóvenes y ancianos que esa noche dormirán en la calle. Muy espiritual y ungido este salesiano de Don Bosco.
Alejandro Bogado