Sábado 19 de Abril de 2008
Luego de lo sucedido con el doctor Perichón y su renuncia quedé muy dolida. Lamentablemente cada vez más siento que Argentina es un "país del no me acuerdo" y del "mundo al revés", porque quedan en el olvido o se pasan por alto graves improperios de algunos gobernantes. Pero de manera muy poco acertada sí se castiga a los que más hacen en pos de nuestro bienestar, como es el caso del doctor Perichón, un ejemplo por su labor, profesionalismo y trayectoria, no sólo por su gestión en el Incucai sino como ser humano. En las elecciones de octubre de 2001 tuve la oportunidad de conocer algo de esa institución y participé como voluntaria para la concientización en donación de órganos. Tal vez soy utópica, pero me encantaría que llegase un día en el cual nuestros gobernantes obrasen con sentido común y se respetase y valorase a los argentinos que nos hacen quedar bien como pueblo frente al mundo y a nosotros mismos. Este es el caso el doctor Perichón, entre tantos otros. Los que deberían renunciar a sus cargos por corruptos e incompetentes no lo hacen, quizás por estar enfermos de poder, ¿no?
Carolina Jamnitzky
amalunai10@hotmail.com