Lunes 06 de Octubre de 2008
Sinceramente los felicito por la publicación del artículo "Violencia laboral e indefensión" del pasado viernes en la sección Opinión. Vi reflejado en palabras lo que por mucho tiempo sentí, viví y padecí. Durante cuatro años trabajé en una empresa multinacional, con ideales y metas específicas. Lástima que dentro de ella conviven muchos pobres individuos que por tener un cargo jerárquico caminan con soberbia por la vida. Pobre de ellos, al salir de su trabajo muchas veces no tienen ni con quién hablar o felicitarlos por el nacimiento de su hijo/a. Yo también tuve varios cargos y gracias a Dios nunca me valí de la "chapa" para ejercer mis tareas y hoy, que ya no pertenezco a esa empresa, puedo dormir tranquila, con la conciencia en paz. ¿A ellos les pasará lo mismo? Hoy tengo contacto con muchos de mis colaboradores, aquellos de los cuales aprendí mucho y supieron valorar mi persona. Sólo tengo 29 años pero les aseguro que viví muchas cosas en mis diez años de trabajo. He conocido a buenas personas y a muchos de estos pobres individuos que duermen con un libro de Maquiavelo debajo de su almohada maltratando psicológicamente a sus colaboradores, con un simple gesto, carcajada o ironía. Les agradezco a mis padres porque me enseñaron que los puestos laborales o títulos van y vienen, lo importante es ser buena persona, caminar por la vida con la frente en alto y dando gracias a Dios por todo lo bueno que me pasa.
Romina Mariel González,
rmarielg@hotmail.com