Sábado 29 de Diciembre de 2007
Para ir a mi trabajo tengo la única opción de utilizar el servicio que presta la línea de transporte 126. Controlada por reloj la frecuencia es de 30 minutos. No sólo hay que soportar esa espera, sino también tolerar que varios choferes no acerquen el colectivo al cordón, arranquen antes que hayamos descendido y parezcan ser sordos porque aparentemente escuchan muy poco el timbre y en repetidas ocasiones paran antes de las esquinas con el riesgo que ello implica. Quisiera escuchar menos discursos y ver más hechos concretos en la ciudad.
Rosario está muy linda, iluminada y limpia en las zonas donde habitan personas que gozan de buen nivel económico y por donde pasean los turistas. Pero en los barrios alejados del centro la situación no ha cambiado nada. Antes de las últimas elecciones trabajaron esmeradamente para mejorar las calles, pero resultó ser un arreglo preelectoral porque ya están nuevamente deterioradas. En realidad son muchas las fallas que existen y resultaría largo y tedioso referirse a cada una de ellas. Si bien usted intendente es el responsable de esta situación, creo que los mayores equivocados somos los habitantes de esta ciudad. Opino que si unidos dejáramos de pagar las tasas municipales las cosas cambiarían, y mucho, porque de esa manera no podrían cobrar sus sueldos los que tienen cargos políticos ni tampoco los empleados de planta permanente.
Marta Vorraso, DNI 10.629.344