Cartas de lectores

Adiós a Alberto Lagunas

"Mezquina en reconocimientos, la ciudad no se la juega", resaltaba Jorge Riestra. Rosario yace imperturbable.

Martes 06 de Marzo de 2018

"Mezquina en reconocimientos, la ciudad no se la juega", resaltaba Jorge Riestra. Rosario yace imperturbable. Farisea, no detiene su andar en la historia. Los hombres pasan; esta vez fue Alberto. Un puñado lo recordamos, y también le agradecemos. Murió Lagunas. Según una amiga, el último de una estirpe –presumo por tributo del campo intelectual de los sesenta, tuvo docentes de la talla de Oreste Frattoni, Ramón Alcalde y Adolfo Prieto–. Un ser furtivo, que vivía para la literatura, dijo Roberto Retamoso, acto seguido Eduardo D'Anna remarcaba que tomaba como injusticia la falta de reconocimiento, tras haber desarrollado su carrera literaria en el marco de una cultura periférica, como es la de Rosario. También Jorge Isaías, en privado, murmuró: un final injusto y lamentable. Borrosa fue su muerte, traslúcida, hipotética, como el mejor de sus cuentos. Nicoleño de nacimiento, rosarino por opción; tal como Ardoino Martini, Arturo Fruttero, Facundo Marull, Hugo Padeletti, concurrentes de diversos sitios a nuestra ciudad; Alberto inscribió su parentesco, ya desde hacía tiempo, a la nómina que bien un crítico con remembranzas rubendarianas podría denominar como "raros". Amaba el cine. Toda realización audiovisual le parecía "suprema". De las tantas charlas sobre el tema, un día lo indagué en el hecho de no haberlo estudiado, y me respondió que de hacerlo hubiese vendido su propia alma. Almodóvar era su favorito. En cuanto a gustos literarios, era más exigente. Baudelaire, Rimbaud (recuerdo un artículo del diario firmado por él sobre el autor-niño), Verlaine, Thomas Mann, Federico García Lorca, Marguerite Yourcenar eran sus preferencias y de ahí no se movía, ni porque vengan degollando o bailando "la refalosa" como en su poema "En esta casa no caben los muertos". Formado en la academia, se reía de ella, notable. Un día en una de sus clases/ parodia/magistral/show –léanse como sinónimos los términos–, vuelvo a preguntar, esta vez sobre la disciplina literatura francesa, y la respuesta fue: "no sé, soy solo un profesor". Impecable. Acompañaba desde finales de los ochenta las reivindicaciones del campo popular y vivió con esperanzas los últimos años de restitución de derechos. Le inflamaba el pecho el solo nombre de Cristina, "una mujer en el cargo", vociferaba; "si la viera mi madre", concluía. De alumno pasé a discípulo, luego a colega. En todo ese tiempo me trató como amigo, con generosidad encomiable, lo mismo hacia todos. Dejó una institución en carne viva por su pérdida, el viejo Normal de Profesores, hoy Instituto Olga Cossettini, una butaca vacía de cine, un tenedor menos en una comida china; un hueco ciego en todos a quienes formó. Muchos que lo conocieron no saben de su desaparición física, valga este recuerdo: "Ofrenda/ Cuánto dar/ a la oscura/ magnolia/ del deseo/ por el rostro brillante/ de nuestra juventud". Alberto Lagunas (1940-2018).
Flavio Zalazar


Vecinos cansados por ruidos molestos

Somos vecinos del barrio Latinoamérica (Fonavi de Ovidio Lagos y Rueda) que se ven perjudicados por las molestias ocasionadas por los ruidos molestos generados por grupos de adolescentes que utilizan el playón público municipal jugando a la pelota, gritando y poniendo música estridente con un volumen exagerado durante altas horas de la noche y la madrugada. No solo perturban el descanso de los vecinos sin tomar en cuenta que viven personas mayores, niños pequeños y algunas que padecen graves problemas de salud, sino que además dificulta la buena convivencia que debe existir en el barrio. Juntamos 126 firmas de vecinos que presentamos ante el Centro Municipal Distrito Centro para que podamos llegar juntos (Ejecutivo municipal y vecinos de barrio Latinoamérica) a un acuerdo para regular el uso y horarios del playón público ubicado en el corazón del barrio. Cabe destacar el cansancio y la decepción que padecemos los ciudadanos denunciantes ante la falta de respeto de entes como la GUM y el 911, que hacen caso omiso a las reiteradas llamadas para que liberen el lugar, sacando a estos jóvenes irrespetuosos que se han adueñado de las noches en el Latinoamérica.
José Raúl Argüello
DNI 11.273.894


Educación sexual y anticoncepción

En la columna de Opinión de este diario del 1º de marzo, la diputada Silvia Augsburguer hace una encendida defensa de la legalización del aborto en nuestro país. Estoy totalmente de acuerdo con su postura respecto de la educación sexual y anticoncepción, particularmente porque desde hace años, tanto en nuestra provincia como en nuestro país, estas políticas, contrastadas con los resultados, demuestran haber sido en el mejor de los casos poco efectivas y en el peor, claramente negativas. Basta ver las estadísticas de embarazo adolescente. Ciertamente coincido con que este tema debe ser tratado, no escondido bajo una alfombra. Negar su tratamiento es postergar la solución del problema. Sin embargo, la diputada hace lo que critica en quienes se oponen a su postura: mientras las agrupaciones provida y quienes les apoyan se niegan a tratar el tema, Silvia Augsburguer pretende acotar la discusión a un eje arbitrariamente establecido por quienes promueven la legalización de esta práctica. La última vez que miré, estábamos en democracia y todos teníamos derecho a expresarnos. Aun así, uno de los argumentos que más esgrimen quienes están a favor de la interrupción del embarazo es el de los fallecimientos debido a esta práctica en forma clandestina. Hablemos con números: Amnistía Internacional realizó un estudio en 2005 en nuestro país, el cual arrojó un estimado de abortos en unos 450.000 anuales. En 2016, la cantidad de muertes por aborto fue de 43, incluyendo todo tipo de abortos. Asumiendo que no se hayan incrementado los abortos clandestinos, implica una muerte cada diez mil abortos. No pretendo decir que es una cifra razonable: incluso una muerte sería demasiado. Pero, en las palabras de la diputada, el argumento es falaz y remanido. Otro punto inconsistente es la justificación de la legalización con la excusa de que la práctica no se detiene a pesar de la “criminalización”: es como sugerir legalizar las violaciones, el abuso infantil y los femicidios, con la excusa de que ni siquiera se han reducido a pesar de los avances en estas materias. No creo que la diputada quiera eso. Yo no, ciertamente. Creo que la legalización del aborto debe ser discutida en forma amplia y completa. Deben discutirse los argumentos provida, que me parecen sólidos, puesto que si incluso a un criminal capturado en flagrante delito se le concede el beficio de la duda y el derecho a defensa, mal puede negársele a un embrión el beneficio de asumir que un es humano, está vivo y debe protegérselo a pleno derecho. Deben discutirse los argumentos abortistas, aun cuando muchos no los compartamos.
Juan Pablo Zucco


Sigamos siendo orgullosas

Espero el 8 de marzo sentirme orgullosa de ser mujer y de mis congéneres. Ser mujer es maravilloso y no se demuestra justamente con lo que estamos criticando, la violencia. Ser mujer es ser fuerte y hacerse respetar, y si nos seguimos desnudando y tratando de destruir lo que encontramos a nuestro paso, lo único que hacemos es degradar a las mujeres que realmente sentimos a lo femenino como algo maravilloso. Hemos pasado por la vida sin que nadie nos falte el respeto, a la persona que trató de hacerlo lo sacamos inmediatamente de nuestras vidas.
DNI 5.803.013


Los chicos tienen derecho a estudiar

Comienzan las clases en teoría, en la práctica otra vez y para no perder la costumbre, los abnegados docentes empiezan con los consabidos paros en el marco de la lucha por el derecho a un salario justo y digno. Que bueno sería que lo hicieran sin avasallar el derecho a estudiar de los niños y también el de los padres, que seguramente tampoco están conformes con sus salarios y sin embargo van a trabajar y ahora con la preocupación de buscar dónde o quién puede quedarse con ellos. Es lamentable que quienes deben educar a nuestros hijos no los tengan como prioridad. La educación pública esta en decadencia y los docentes que deberían luchar por mejorar los contenidos y lograr cambiar las políticas educativas que entre otras cosas avalan que los chicos no puedan repetir, aún si los mismos no tienen los conocimientos básicos, miran para otro lado. Sólo mencionan la calidad educativa cuando luchan por sus salarios, pero una vez que lo consiguen, se terminó el tema, hasta el año siguiente en que todo vuelve a empezar. Qué bueno y esperanzador sería que la lucha la hicieran con los niños en clase. Triste realidad la nuestra porque un país sin educación está condenado a la barbarie.
Graciela Torres


Otro error de la Ansés

Leí en La Capital la nota que le hicieron al señor José Colomer y me alegra mucho que tanta gente se haya solidarizado, y también me entero del “error” de la Ansés al suspenderle el cobro de su jubilación. Me puedo poner en su lugar porque a mí me ha pasado lo mismo. Desde octubre del año pasado me suspendieron el pago de mi pensión sin ninguna causa. ¿Error del Banco de Entre Ríos, donde se me deposita desde hace años? ¿Error de la Ansés? Bueno, según me aseguraron en el banco, después de varias idas y vueltas, en abril me solucionarán el problema que, por supuesto, nunca sabré qué lo originó.
DNI 5.784.998

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