Miércoles 06 de Febrero de 2008
Acompaño y aplaudo a la jueza de menores Marta del Carmen Musa, cuando refiere: "el problema básico de los contingentes de chicos que llegan al juzgado por conflictos con la ley, no son primordialmente de índole penal sino de salud. Más específicamente, de deterioro general de la salud psíquica". Efectivamente, los cinco problemas de salud que más acosan a la humanidad son: depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia, trastornos obsesivos compulsivos y el abuso de drogas (legales o recetadas e ilegales), comenzando por el alcohol, instalado como droga "recreativa" o de inicio, combinable con otras, incluso con psicotrópicos recetados y publicitados. El mercado de consumo siempre está al acecho de las frustraciones y crisis existenciales y el sector más lábil o utilizable, es el infantojuvenil. Por eso es hora de ponernos de acuerdo en el concepto de salud y transdisciplinarnos, para prevenir o abordar patologías que para muchos adolescentes son las únicas salidas que perciben a sus realidades y conflictos vitales. Nuestro querido maestro Francisco Maglio nos acercó la definición de salud del X Congreso de Médicos y Biólogos Catalanes: "La manera de vivir, libre, responsable y feliz". José Ingenieros planteaba que la "responsabilidad" se vincula al estado de libertad, a diferencia del "deber", ligado a la "ilibertad". Si los adultos no nos responsabilizamos y adoptamos (para adaptar) a nuestros adolescentes y subrayo nuestros, ya que en esa etapa del ciclo vital pertenecen más a la sociedad que a quienes los gestaron, si continuamos domesticando y no educando, premiando o descalificando (incluso centrifugando y marginando), discriminando y abandonando, no podemos seguir jugando a la zorra. En la década del 70, nos juntamos pediatras, jueces de menores, psicólogos, antropólogos, sociólogos, docentes y políticos, para diseñar distintas maneras de intentar que a los niños y adolescentes no les duela tanto la vida. Quizás podamos hacer posta, con funcionarios que comienzan con esperanzas de cambio y nuevas fuerzas.
Mirta Guelman de Javkin