Jueves 01 de Abril de 2021
“Se define como accidente (del latin, accidens, entis), en otras palabras, un suceso no planeado que provoca un daño, lesión u otra incidencia sobre un objeto o sujeto”. Los numerosos accidentes viales que se informan en los medios no obedecen a la fatalidad sino al comportamiento irresponsable de los conductores que los provocan. La mayoría de los accidentes viales con el doloroso saldo de fallecidos o lesiones graves son consecuencia de la alta velocidad y a la falta del respeto de las normas de tránsito. Como médico oftalmólogo realizo exámenes del aparato y sentido de la visión para el otorgamiento de la licencia de conductor. Los exámenes realizados en el distrito Municipal Centro son rigurosos y es necesario que así sea. Estoy casi seguro de que los llamados accidentes viales no son por problemas visuales sino por la falta de cumplimiento de las normas de tránsito, la alta velocidad o un grado de alcoholemia o de drogas en sangre incompatibles con un buen control del vehículo, agravado con la falta de reflejos neurológicos adecuados como consecuencia de lo anteriormente expresado. Sale a la luz, posteriormente a un luctuoso accidente donde fallecieron un hombre, su pequeño hijo y con lesiones graves de la esposa del mismo, la existencia de una norma que reglamenta la instalación de un picódromo en nuestra ciudad. Como siempre, en la Argentina existen leyes muy buenas en todos los órdenes que no se aplican en la práctica. Hay una gran preocupación por la gran cantidad y gravedad de los accidentes viales. Se impulsa una modificación del Código Penal para que se incluya la figura de homicidio culposo con dolo eventual para castigar a los responsables que generan estas tragedias con fallos condenatorios no excarcelabes. Sin embargo, nada reemplaza a una verdadera educación, en general y vial en particular, desde el inicio de la escuela primaria y secundaria ni a la recibida en los primeros años de vida en el seno familiar.
Alejo Vercesi