Cartas de lectores

Aborto: ¿político o metafísico?

Porque me declaro "provida", defiendo las dos vidas: la de la madre y la del niño por nacer. Valen lo mismo, tanto a los ojos de Dios como de la ley.

Viernes 18 de Mayo de 2018

Porque me declaro "provida", defiendo las dos vidas: la de la madre y la del niño por nacer. Valen lo mismo, tanto a los ojos de Dios como de la ley. La Constitución defiende la vida desde la concepción y para aprobar una ley como la que se está debatiendo, debería primero reformarse. Pero en la Argentina lo que dice la Carta Magna pocas veces se ha respetado, tanto por los gobiernos de facto como por los democráticos. El filósofo pro aborto Darío Sztajnszrajber dijo que el debate sobre el aborto es una cuestión política, no metafísica, ni moral. Afirmar eso no es otra cosa que un dogmatismo, como el afirmar que no existe una verdad o que la verdad debe quedar fuera de todo debate democrático. Los relativistas afirman que todo es relativo, y por tanto no existe la verdad. ¿Acaso decir que "todo es relativo" no es una afirmación dogmática que no admite opiniones diferentes? Si en la discusión sobre un derecho humano esencial como lo es el de la vida, no se acepta que haya una verdad absoluta, ¿cómo hace el Estado para fundamentar el castigo que merece quien quita la vida injustamente a otro? ¿O cómo proteger los bienes contra el robo si quien roba no merece un castigo por violentar el derecho de propiedad? ¿Cómo se puede afirmar que el aborto no es un tema moral, cuando lo que está en juego es el reconocimiento del primero de los derechos humanos? Una discusión política sería resolver subir o bajar el IVA. En cambio, discutir sobre la vida de millares de bebés no nacidos y que no tienen quién los defienda es un tema moral, máxime cuando hace años que la ciencia ha demostrado que desde la concepción hay en el vientre una persona humana con ADN propio, distinto del de sus padres, y con toda la información genética necesaria para llegar a ser un adulto. Solamente le hace falta tiempo. Es una desgracia que las mujeres resuelvan abortar con riesgo, no solamente de sus vidas sino también de su salud mental. Pero la solución no es legalizar ni despenalizar el aborto. Hay que evitarlo y la única forma es con más educación y contención para las madres. El problema no es el bebé por nacer sino el entorno que presiona, haciendo que muchas sientan que no tienen otra salida que abortar. Si el dinero que muchas ONG destinan para promover el aborto se utilizara para dar más educación y más ayuda, no haría falta este agotador debate. Toda vida vale.
Eduardo Luis Pagliarecci
DNI 12.804.511


No llores por mí Jerusalén, otra vez

En una columna que escribí a fines del 2017 ("No llores por mí Jerusalén") decía que desde que Trump amenazó con trasladar la embajada, el revuelo fue fenomenal. Haciéndome eco de expertos, escribí que el traslado demandaría tres años, aunque el embajador podía ser enviado y utilizar una parcela que EEUU arrienda o convertir el consulado que tiene en Jerusalén. El Papa pidió que se respete el estatus actual y agregó que "es una ciudad única, sagrada... y tiene una vocación especial para la paz"... hasta que llegaron los políticos. Finalmente Trump, fiel a su estilo "relámpago", instaló la embajada estos días provocando airadas protestas de los palestinos. Protestas injustificables (susceptibles de ser aprovechadas por terroristas) cuando la situación ameritaba prudencia. Pero menos se justifica que murieran más de 60 palestinos. Increíblemente, el ministro de Seguridad Pública israelí, habría dicho: "Debemos volver a los asesinatos selectivos, y los líderes de Hamas deben volver a esconderse bajo tierra y temer por sus vidas", según publica el diario 'Yediot Aharonot'. Estos líderes son indefendibles, pero es increíble que un funcionario haga estas declaraciones y no sea considerado apología del delito. Jerusalén es una de las ciudades más antiguas del mundo, considerada "santa" por cristianos, judíos y musulmanes, y es el principal foco de conflicto entre Israel y los árabes. De modo que la jugada de Trump es fuerte y justo en el siglo XXI cuando, vía internet, es posible hasta tener reuniones virtuales. ¿Qué sentido tienen entonces las embajadas, tan increíblemente costosas en sueldos de burócratas? El presidente de EEUU hace suya la política de Israel, escribe Jan Martínez Ahrens en El País de Madrid: "En un vertiginoso crescendo ha dejado claro que su política pasa por el primer ministro israelí. No ya en calidad de interlocutor privilegiado, sino como representación casi vicaria de su diplomacia". En fin, cada uno elige sus socios, ese no es el problema, sino que a esta altura de la civilización todo ser humano, incluido Trump y el gobierno israelí, debería saber que las acciones violentas, coactivas, empeoran las cosas. Por caso, que Washington haya terminado con el acuerdo nuclear con Irán, lo que implica retomar las sanciones económicas, no perjudica a los políticos iraníes que viven bien a costa del pueblo, perjudica a los ciudadanos. Por caso, los comerciantes del Bazar de Teherán temen que empezarán a escasear algunas mercancías. "Estamos sentados sobre una bomba que explotará en tres o cuatro meses se acabarán los remanentes que tenemos almacenados...", explica uno de ellos. En cambio, las acciones pacíficas son razonables. Según imágenes por satélite, Corea del Norte muestra "una primera prueba definitiva" de que el régimen está desmantelando una base nuclear, según la página especializada 38North. Los analistas observaron que varios "edificios clave" del complejo de Punggye-ri fueron derruidos. Probablemente esto sea propaganda del régimen, de hecho, el líder norcoreano aseguró que su fuerza nuclear "está completa" y que, por lo tanto, ya no necesita este silo nuclear, a la vez que rechaza la exigencia de Trump de que solamente negociará con Corea del Norte "el desmantelamiento completo, verificable e irreversible" de su programa nuclear. Pero negociar es la dirección correcta y, sobre todo, sin ningún muerto...
Alejandro A. Tagliavini
Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity de Oakland, California


Preguntas que me hago y no me dejan dormir

Fundación Garrahan recibiría lo recaudado por Village Cines 14 y 15 de mayo por la proyección del film "Lo que de verdad importa". Grande fue el impacto ayer cuando estuve sola en gigante sala. No vi a nadie tampoco haciendo cola para la segunda función. ¿Por qué? Me retrotrajo a lo que sentí en el 2013, cuando se estrenó la película sobre el asesinato de Mariano Ferreyra. Fuera de los asistentes del Partido Obrero, me impresionaron ínfimas las presencias no militantes como la mía. ¿Por qué? La pregunta puede tener respuestas singulares y, no me cabe duda, colectivas. Ensayo respuestas, que me inundan de tristeza y esta noche no me han dejado dormir.
Alejandra Lilles
DNI 18.647.14


Somos los eternos perdedores

Los argentinos venimos sufriendo desde hace algunas semanas los efectos deletéreos de una corrida cambiaria provocada por grupos especuladores, nacionales y extranjeros, que cuentan con la complicidad de funcionarios del gobierno nacional. Es una película que hemos visto en reiteradas oportunidades y que siempre tuvo idéntico final: la destrucción del poder adquisitivo de los trabajadores, los eternos perdedores. ¿Por qué ahora la misma película tendría otro desenlace? A partir de los primeros días de abril el dólar estadounidense comenzó a subir de manera descontrolada, lo que obligó al Banco Central a extremar todos sus recursos, con ayuda en esta oportunidad del gobierno nacional para garantizar el éxito absoluto del vencimiento de las Lebac, lo que fue muy celebrado por los CEOs del gobierno. Pero el precio que están obligando a pagar al pueblo es altísimo: nada más y nada menos que soportar los embates de una devaluación impiadosa que atenta severamente contra el valor de la moneda nacional. No resulta casual que la inflación de abril sea de 2,7% y que la de mayo amenace con un porcentaje similar, con lo cual la inflación anual sería, según varios economistas consultados, cercana al 30% (e incluso superior). Esta nueva y frenética trepada de la divisa de EEUU repercutirá en los precios de los artículos de primera necesidad, en los combustibles y, obviamente, en las tarifas. Mientras tanto, los sueldos y las jubilaciones siguen estando en el "freezer". Así son los tiempos actuales, tiempos aciagos cuyo máximo responsable es el presidente de la Nación pero que sigue contando, increíblemente, con el apoyo de un importante sector de la población que es incapaz de ejercer la facultad que distingue al hombre del resto de los animales: pensar con espíritu crítico.
Hernán Kruse


Gracias al joven Nicanor por su iniciativa

Ciertamente nos emociona la actitud de Nicanor. Su inquietud concretada para contribuir desde su lugar, demuestra su interés de aportar desde donde creyó ser útil a los demás. Con sólo 13 años y en el patio de su casa, este adolescente hizo una especie de escuela con campana incluida en el barrio Las Piedritas (San Juan). Sus alumnos son chicos de la calle y del barrio a los que les transmite lo que fue y va aprendiendo. Denominó dicho espacio "escuela unidad y patria". Es reconfortante ver como en la niñez y adolescencia a muchos chicos se les despierta el deseo de brindarse, de estar presentes y de ser solidarios. Surge así el compromiso de dar, con la intención que ese grano de arena que en verdad es una idea que trasciende el ser parte de lo que él mismo construyó, hable del amor y las ganas volcadas en hechos concretos y muy significativos en el sentido más real y palpable. No pasa inadvertido para muchos y con su corta edad es un ejemplo en el placer de imbuirse, de compartir y su voluntad indiscutible que trasluce con hechos lo que no le pasa desapercibido ni le es indiferente. Una pequeña alumna dijo en relación a ello: "Me ayudó a pasar de grado". Afirman que además Nicanor hizo una biblioteca y también botiquín. Somos muchos los que lo felicitamos por crear dicho espacio donde su generosidad presta una colaboración invalorable, sin dudas. Con pocos recursos y una voluntad asombrosa, Nicanor cumplió su objetivo.
Nora E Cardarelli.
DNI 14.510.012

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