Domingo 30 de Marzo de 2008
Escribo esta carta con lágrimas en los ojos por impotencia y con todo el dolor del mundo porque me doy cuenta que todo está perdido y porque ya no tengo más esperanzas. Señora presidenta y señor gobernador, gracias por destruir al campo con el aumento a las retenciones. Tengo mucha tristeza porque no se dan cuenta de que con esto que están haciendo van a destruir a la clase media y van a desaparecer el pequeño y mediano agricultor y con ello el comerciante del barrio, el albañil, el panadero, el carnicero y todas aquellas personas que viven y trabajan gracias a la gente de campo. Señor Binner, usted usó como slogan de campaña las imágenes de la gente de campo y decía que se iba a ocupar de los marginados y de los olvidados. ¿Esta es la forma de ayudarlos? Gracias por prohibirle a la gente de campo el derecho a la salud, el derecho a la educación y el derecho a una vida digna. Me da mucha angustia e impotencia escuchar a la gente de la ciudad decir que los campesinos están llenos de plata y no hacen nada cuando en realidad no tienen la menor idea de lo que es trabajar el campo. No tienen noches, ni feriados; no existen el fin de semana ni las vacaciones. Tampoco hay luz eléctrica, gas natural, agua potable y ninguna comodidad que tiene la gente que vive en la ciudad. Muchas gracias señora presidenta y señor gobernador por hacernos dar cuenta que si queremos ser alguien, los jóvenes nos tenemos que ir del país. Gracias por demostrarnos que por derecha, con trabajo, honestidad y valores no vamos a llegar a nada.
Sandro Ambrosig