Cartas de lectores

A 50 años de dos grandes sucesos

Sábado 30 de Diciembre de 2017

En la sudafricana Ciudad del Cabo, hace medio siglo se instaló el mojón tal vez más importante en la historia de la cirugía, porque el 3 de diciembre de 1967, el equipo del doctor Christiaan Barnard realizó el primer trasplante de corazón en el mundo. El cirujano sudafricano efectuó la trascendental operación a un hombre de 35 años quien subsistió durante 18 días, luego de los cuales falleció por una complicación pulmonar. Pero el acto quirúrgico marcó un antes y un después. Estas operaciones comenzaron a sucederse en otros países, aunque en los primeros años tropezaron con el inevitable escollo del rechazo del cuerpo contra un órgano extraño, debido a la reacción del sistema inmunitario de los pacientes. A partir de finales de los años 70, nuevas estrategias médicas y la aparición de drogas "antirrechazo", prolongaron el tiempo de vida de los trasplantados. De todas maneras, las características del donante y del receptor deben ser lo más similares posibles. La lista de espera para trasplantes es tan extensa y con la consiguiente demora, que en algunos enfermos va degradándose su estado general. De ahí la gran importancia que tiene tomar conciencia de la humanitaria actitud de ser donante de órganos. Otro hito en la cirugía cardíaca cumplió también sus "Bodas de Oro" en 2017. Y ello fue así en virtud de que el 9 de mayo de 1967, el doctor René Favaloro, en la clínica Cleveland Clinic de Ohio (Estados Unidos), operó a una mujer mediante el método del by pass ideado por él. La paciente padecía una afección coronaria y la exitosa intervención puso al by pass en la cumbre de los procedimientos quirúrgicos, dado que, en el mundo, ese método logró salvar millones de vidas en peligro por problemas coronarios. Están en vías de investigación la creación de notables dispositivos, que iluminan las afecciones del corazón con una luz de esperanza en un futuro mejor. Merecen agradecimiento los equipos quirúrgicos que con extrema sensibilidad y pericia realizan las diferentes intervenciones cardíacas; conviviendo con el grupo de clínicos, radiólogos, personal de enfermería, investigadores, laboratoristas y constructores en la especialidad cardiovascular. Son el mejor homenaje a los doctores Barnard, Favaloro, Domingo Liotta, Julio Palmaz y Franz Freudenthal, entre otros, que pusieron su ciencia al servicio del corazón; ese "mágico" motor que late noche y día, segundo a segundo, regalando vida. Si bien en 2017 se cumplieron dos bodas de oro de esas que enaltecen a la humanidad; globalmente y en términos generales no fue un buen año. Por eso para la sociedad argentina y mundial, deseo un 2018 pleno de paz y felicidad.

DNI 6.042.889

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