Sábado 02 de Agosto de 2008
Cañada de Gómez.— La aplicación "a rajatabla" de la ordenanza que regula el funcionamiento de los locales nocturnos, fundamentalmente en lo que se refiere a la prohibición del ingreso de menores a los boliches, generó una polémica en la que no faltaron quejas de los empresarios y tampoco de los propios chicos.
La costumbre había superado a la reglamentación vigente. A pesar de que el Concejo Municipal pasó semanas en la confección de una norma para el funcionamiento de los locales nocturnos, en la práctica esa reglamentación se estaba transgrediendo.
La secretaria de Gobierno del municipio, Carina Mozzoni, tomó la decisión de ejercer un estricto control por parte de los inspectores municipales para que no se permita el ingreso de los menores a las confiterías. La medida comenzó a regir desde el pasado fin de semana.
El desencadenante, según dijo la propia funcionaria a los medios de prensa, fue la presencia de adolescentes de 15 y 16 años en un espectáculo con semidesnudos en un local céntrico. "Una vez que ingresan es imposible ejercer controles sobre el expendio de bebidas alcohólicas", consideró.
Además, el pub sancionado tenía en su haber una serie de infracciones por diversas transgresiones. Los empresarios de al menos dos locales comerciales coincidieron con el diagnóstico social de Mozzoni, pero formularon algunas críticas con relación a la aplicación sin previo aviso.
Vagando por las calles. "Si se hubiese avisado sobre la medida habríamos evitado que decenas de chicos se queden afuera y vaguen por las calles sin un lugar adonde ir. Eso fue lo que ocurrió según comentaron los padres", dijeron los propietarios de locales Gonzalo Bachman y Darío Gutiérrez.
Lo que pretende Mozzoni, que además es psicóloga, es "volver a las fuentes" en el sentido de que los chicos hagan las cosas que corresponden a cada edad, y apeló a la responsabilidad de los padres para que tengan conductas "expulsivas".
"Los padres deben asumir su rol y controlarlos, en los horarios y en el dinero que les dan", resaltó la secretaria de Gobierno, dando a entender que la noche no es el mejor lugar para que permanezcan.
Por su parte, los adolescentes alegan que se tienen que reunir en casas de familia "sin poder salir", debido a que "no hay oferta empresaria que los contengan". En esa línea los empresarios recientemente citados estudian organizar bailables dentro del horario permitido.