Campo

Un suelo mejorado, la mejor herencia

Florencia Cappiello señaló que Nello Paladini se propuso “asegurar a sus hijos un recurso igual o mejor al que él recibió”.

Sábado 01 de Marzo de 2014

El proceso de la certificación de la agricultura es un camino que demanda mucha dedicación y decisión por parte de los productores. Florencia Cappiello, miembro del equipo de AC, de Aapresid, reflejó desde la vereda de enfrente cómo se encara y detalló la experiencia de las empresas Manero y Todesca para concretarlo.

—¿Cómo llega la certificación de Manero-Todesca?

—Fue hacia finales de 2010, a partir de una nota a un productor recientemente certificado. Lo que más llamó la atención de Nello fue la semejanza entre lo que plantea AC y la utilidad que aporta un SGC a cualquier empresa del área industrial: eficiencia de procesos, mejora continua, reducción de costos ocultos, mayor compromiso del personal, entre otros. A partir de allí comienza su camino hacia la certificación, llevando adelante la implementación junto a su hija Carolina, hasta lograr el objetivo en mayo de 2012.

—¿Cuántas hectáreas certificaron?

—La certificación de AC alcanzó a dos establecimientos de la firma: “Las Mercedes”, de 870 hectáreas y “La Claudia”, de 425 hectáreas, es decir, unas 1.300 en total. Las mismas son enteramente agrícolas, donde se realiza una rotación que incluye cultivos tradicionales.

—¿Qué es lo que aporta de único esta certificación?

—Para quien lo implementa, es fundamental saber qué implica. Hablamos de un SGC que incluye indicadores de gestión, ambientales y un conjunto de buenas prácticas de manejo. Estas últimas comprenden aspectos empresariales, basados en capacitaciones y conceptos de seguridad e higiene para los empleados. También persigue la generación de un vínculo más cercano con la comunidad que rodea al productor. Luego, las buenas prácticas ambientales y agrícolas, que apuntan a una mayor eficiencia en el uso de los recursos y al aumento de la productividad, cuidando, simultáneamente, la sustentabilidad del sistema en su conjunto. En el caso de Nello, uno de sus objetivos era asegurar, para sus hijos, un suelo igual o mejor al que él recibió. En AC encontró una herramienta para trabajar, junto a su inquilino, en pos de la mejora continua y la sustentabilidad del sistema. En definitiva, este esquema permite demostrar, cómo «es hacer las cosas bien, dando garantías de ello».

 

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