Campo

Las intensas lluvias de abril llenaron de sombras a la cosecha gruesa

Se habría perdido un millón de toneladas de soja por el efecto de la inestabilidad climática. También sufren la ganadería y el tambo.

Sábado 16 de Abril de 2016

Tras doce días de un ambiente muy húmedo e inestable, las precipitaciones se convierten en una seria amenaza, no sólo para la población y para el sistema productivo, tanto agrícola como ganadero santafesino. El informe que elabora el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que elabora la Bolsa de Santa Fe y el Ministerio de la Producción, revelaron que al miércoles último, las precipitaciones de abril condicionan 2.800.000 hectáreas en los departamentos del centro norte de la provincia.
 
Los perjuicios se extendían al sistema de producción ganadera, en especial la actividad tambera. Se prevé una pérdida de 1 millón de toneladas en la producción de soja de esta campaña. El rendimiento de fi nal de campaña cayó a 28-29 quintales por hectárea (qq/ha), un número que “aún no se sabe si tocó un piso”.
 
Por otra parte, el informe reveló que la soja de segunda tiene muchos problemas. En la zona arrocera, las lluvias causaron la pérdida del 50% de las 4.000 hectáreas que no se habían alcanzado a trillar.
 
Un recorrido por los departamentos del centro norte provincial muestra que el impacto del agua no sólo complicó a muchas zonas productivas sino que fue letal en algunas áreas donde, como en el departamento San Javier, las precipitaciones acumuladas al 12 de abril llegaron a 740 milímetros. “Como consecuencia de ello todo el proceso de cosecha para los cultivares de soja de primera, algodón, maíz de primera, arroz y sorgo granífero quedó detenido”, indicó el SEA.
 
“El evento climático afectó a toda la provincia pero el mayor impacto se situó, hasta el momento, sobre una superfi cie superior a las 2,8 millones de hectáreas en el centro-norte”, agregó.
 
En plena cosecha de los cultivos de la campaña 2015/2016, las consecuencias directas son las pérdidas generadas por la disminución de la superfi cie a cosechar, la calidad del producto y los rendimientos fi nales a obtener. La suma de síntomas que fueron manifestándose en estos últimos días permiten, a priori, estimar la pérdida de 1 millón de toneladas de soja. Situación que se continuará monitoreando y evaluando.
 
Por otra parte, para el período comprendido entre el miércoles 13 y martes 19 de abril, los pronósticos prevén desde el inicio hasta el final del mismo, inestabilidad climática, con precipitaciones de intensidades variadas.
 
La mayor intensidad y montos pluviométricos se manifestarían en la zona del centro, particularmente en el sureste del departamento Vera, departamento San Javier, centro norte departamento Garay y departamento San Justo.
 
Esta situación mantendría escenarios muy desfavorables para el desempeño de las distintas actividades agrícolas, deteniendo en su totalidad los procesos de cosecha de soja de primera, algodón, maíz de primera, arroz y sorgo granífero.
 
En maíz de primera, el proceso de cosecha se paralizó ante un 99%, lo que representó aproximadamente unas 52.965 hectáreas sin avance intersemanal. La superficie que resta cosechar, ante el fenómeno climático quedó muy condicionada por encontrarse localizada en posiciones topográficas bajas con muchos problemas de encharcamientos y anegamientos. La estimación de un rendimiento promedio fi nal en esta campaña se calculó en 85 qq/ha.
 
El 75% del maíz tardío o de segunda presentó estado de bueno a muy bueno, con lotes puntuales excelentes. El 25 % restante, concretamente los cultivos sembrados a mediados del mes de diciembre de 2015, han evolucionado favorablemente ante las dificultades que soportaron en un comienzo y siguieron mostrando síntomas de recuperación en diversos grados.
 
Desde el 1º de abril la cosecha está detenida. Se lograron hasta esa fecha un grado de avance del orden del 15 %, lo que representa unas 134.250 ha aproximadamente.
 
En tanto, el SEA reajustó la estimación de rendimiento para soja de primera para esta campaña de 28 a 29 qq/ha, la cual será monitoreada constantemente ante la sumatoria de inconvenientes surgidos. El estado general de los cultivos implantados fue de bueno a muy bueno, en un 73 %; de bueno a regular en un 18 % y de regular a malo en el 9 % restante.
 
En soja de segunda, el común denominador fue la irregularidad y disparidad de los lotes, (manchonamientos, diferentes alturas y estados fenológicos en los lotes) en particular en los departamentos del centro y norte del área, acrecentada la situación por encharcamientos y anegamientos de lotes por este período húmedo, con consecuencias irreversibles que impactarían en la superfi cie a cosechar y en la producción final.
 
Estimaciones GEA. El servicio GEA de la Bolsa de Rosario dijo que las “muy buenas condiciones” que habían acompañado la cosecha de soja en marzo, cambiaron drásticamente en abril. Las lluvias y lloviznas producidas en estos días retrasaron sensiblemente la cosecha de soja. El área recolectada llega al 13%.
 
“El año pasado, con el 30% de la superfi cie cosechada a esta misma altura del año, había mejores términos productivos en soja”, dijeron los analistas de la entidad rosarina. En este ciclo, subrayaron, “hay áreas que comenzaron con buen pie y sus rindes iniciales superaron las expectativas, pero son registros demasiado incipientes para preludiar mejores resultados”. Este escenario, la provincia de Buenos Aires se perfi la con muy buen potencial productivo pero hay áreas importantes de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba que están sujetas al riesgo de ajustes negativos tras el temporal.
 
La Bolsa de Comercio de Rosario mantuvo su estimación de producción de soja en el mismo nivel de su informe anterior: 59 millones de toneladas. El pronóstico parte de calcular un rinde de 30,3 qq/ha, un área sembrada de 20,3 millones de hectáreas, y una pérdida de superficie de 800 mil hectáreas.
El GEA recordó que el fi n de semana pasado se produjeron lluvias que dejaron 15 a 35 mm en la franja central.
 
Tambos. En el sector tambero, Daniel Oggero, integrante de la Comisión Ejecutiva de la Asociación de Productores Lecheros y referente de la Federación Agraria, califi có como “desolador” el panorama del sector a raíz de las intensas lluvias.
 
“El panorama es desolador, desaparecieron los tambos; muchos productores no llegaron a sacar las vacas, sobre todo las más chicas, por la gran cantidad de agua; no se ven los alambrados por kilómetros”, graficó el productor y dirigente ganadero. El clima agrava la crisis de rentabilidad del sector.
 

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