Campo

La soja disponible busca afianzarse en un nuevo techo

Gran expectativa por el trigo en la nueva campaña. Se prevé sumar 200 mil hectáreas y llegar a 1,3 millones en la zona núcleo

Sábado 12 de Mayo de 2018

La corrida cambiara se trasladó al precio de los granos. Durante el inicio de la semana la soja se negoció a valores que superaron los 7.100 pesos y el volumen de negocios aumentó. Ahora el mercado aguarda con expectativa los detalles de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y reflexiona sobre cómo impactará la llegada de dólares frescos a la plaza local.

"El alza en el tipo de cambio impulsó los precios, y esto llevó a un mayor volumen de negocios, que estuvieron focalizados en el segmento disponible debido a la incertidumbre que genera la volatilidad presente en los mercados respecto al mediano y largo plazo", explicaron desde la Bolsa de Rosario.

Celina Mesquida, analista de RJO'Brien, consideró que "el contexto se ve algo confuso y cuesta identificar cual es la variable que prima en el movimiento inicial de los commodities, parece que las relaciones establecidas entre diversos factores no están funcionando, y cada uno opera su camino".

"La situación argentina vuelve a ser el foco de análisis, luego de lluvias en la siembra, sequía en floración, nos encontramos con lluvias en cosecha y con esto las complicaciones de logística y de calidad. Y es de este modo como a la harina de soja le cuesta descansar. Si bien los fondos en harina se encuentran en posiciones récord compradas, el precio de la harina está a menos de 100 dólares de distancia de los máximos de 2012, entonces la pregunta es: ¿los fondos tendrán que vender posiciones o la harina todavía tiene más espacio a las subas? ¿De ser así, los fondos podrían sumar más largos aún?", apuntó.

Por su parte, por segunda semana consecutiva, las lluvias estuvieron presentes con volúmenes importantes y una distribución muy generosa en el este de la región pampeana. La Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Rosario señaló que en Región Pampeana recuperara la capacidad de siembra en la mitad de su área. "En abril, el sistema atmosférico se transformó. Las circulaciones del mes fueron más que efectivas para lograr algo que parecía imposible hace 30 días atrás. La eficiente circulación de humedad que se inició, sigue actuando y mantendrá a las tormentas activas", señalaron los especialistas.

En este marco "no se trata de tener solo la cama de siembra con humedad, lo más importante es disponer de agua suficiente en los perfiles". Por eso, la palabra final para decidir la implantación de trigo la tienen las muestras de suelo que toman los barrenos. El análisis que se hace con las muestras que toman determina si se cuenta con un 70% o más de agua útil en los suelos, detallaron desde GEA.

"En función de los modelos de agua en el suelo es posible tener una primera estimación a nivel no de lote pero si de la región, lo que señalan tras las lluvias es que Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe están entre las provincias más favorecidas", subrayaron. Sin embargo, el contraste con el oeste es muy fuerte. Córdoba recibió pocos milímetros en la última semana. Las lluvias estuvieron entre 10 y 35 mm.

La Pampa es otra provincia de la región que llega casi sin aliento para plantear el trigo en este nuevo ciclo. El contraste con el año pasado no puede ser mayor, para esta época los excesos hídricos planteaban enormes desafíos para la cosecha y el traslado de la mercadería. Pero aún hay tiempo, en la región pampeana las siembras comienzan a mitad de mayo y se estiran en el sur hasta la cuarta semana de agosto.

De la sequía a los excesos. La situación climática mantiene en vilo al productor agropecuario. Las precipitaciones acumuladas en la Región Pampeana ponen en peligro a la zona, de pasar de la seca a la inundación, sobre todo en el noreste bonaerense, donde el agua impide cosechar la soja de segunda.

De acuerdo con las previsiones del Instituto de Clima y Suelo del Inta Castelar y el Servicio Meteorológico Nacional, continuará la probabilidad de lluvias y tormentas aisladas con abundante nubosidad en la mayor parte del centro y norte del territorio nacional.

El pase de la seca a las inundaciones se basa en que la pampa ondulada se caracteriza por tener pendientes de mayores gradientes en las laderas que en los cauces de los arroyos. Esto hace que, cuando llueve con cierta intensidad, el agua que escurre por lo campos lo haga con mayor velocidad que la que lleva el cauce del río por el cual fluyen y se produzcan las inundaciones.

"Ya van dos semanas consecutivas de precipitaciones que promueven la recarga de los perfiles de los suelos, tras la peor sequía de los últimos 50 años. Las lluvias, que se venían conteniendo durante cinco meses, han vuelto a instalarse. El noreste bonaerense pasó de tener una condición de escasa humedad y sequía a tener excesos de agua. Sin embrago, el sudoeste cordobés y el extremo noroeste de Buenos Aires todavía presentan reservas de regulares a escasas. Allí, se necesitarían lluvias de 40 a 80 mm para restablecer condiciones de humedad óptimas", advirtieron desde la BCR.

Más trigo. El GEA, no obstante, consideró que el agua no será limitante para sumar 200 mil ha más de trigo. "En pocos días más la región núcleo se lanzará a la siembra de 1,3 millones de hectáreas de trigo. Las lluvias de abril y las que le siguieron en estos últimos días avivaron las intenciones trigueras. El cultivo se extenderá sobre unas 200 mil hectáreas más que el año anterior.

"La región busca sumar hectáreas y convertirse en la siembra record de trigo de los últimos 20 años. Hasta hace un mes atrás, faltando todavía más de 150 mm para restablecer las condiciones de humedad del suelo, el trigo se posaba sobre la cuerda floja. Pero las lluvias de abril y el precio del cereal avivaron las esperanzas. El trigo se extenderá sobre unas 200 mil hectáreas más que el año anterior. La necesidad financiera que dejó la campaña gruesa y la mantención de las rotaciones suman al interés triguero. Por eso, en pocos días más la región núcleo se lanzará a la siembra de 1,3 millones de hectáreas de trigo", indicó.

Los productores del centro y norte de Santa Fe estiman que en la próxima campaña de trigo sembrarán entre 13 y 13,5% más que en la anterior, con lo cual se llegará a alrededor de 350.000 hectáreas de ese cultivo. Así lo indica el informe semanal que confeccionan el Ministerio de la Producción provincial y la Bolsa de Comercio de Santa Fe, que señala que de cara al inicio de una nueva campaña de cosecha fina, la situación con el transcurso de los días fue variando a lo que se observaba un par de semana atrás.

En lo que respecta a los cultivos se señala que "las lluvias frenaron totalmente los procesos de cosecha del arroz, algodón, sorgo granífero, soja de primera y soja de segunda".

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