Campo

Experiencia en campos de Kansas

Sábado 18 de Mayo de 2019

El especialista en fertilidad de suelos y profesor de la Universidad de Kansas, Dorivar Ruíz Diaz, enfatizó en las ventajas de las aplicaciones divididas de nitrógeno (N), especialmente en suelos menos productivos y con alta variabilidad, como los que se encuentran en el territorio estadounidense donde realizan sus trabajos a campo.

“Kansas no es como Illinois o Iowa donde se concentra la alta producción de maíz y soja, sino que además tenemos bastante trigo, de hecho somos el mayor productor de ese cultivo y la secuencia típica de rotación es: maíz-soja-trigo, aunque también hay espacios para cultivos de cobertura, especialmente luego del trigo y bastante producción de sorgo”, definió.

También explicó que tienen una alta variabilidad de lluvias que en promedio alcanzan las 1.300 milímetros en el este reduciéndose a 600 mm hacia el oeste “lo que tiene efectos en el tipo de suelos y desafíos en cuanto a perdidas de nutrientes así como cambios en el diagnóstico a utilizar”, dijo. Por esa razón, “la especificidad” es un elemento clave a la hora de la fertilización.

El especialista estadounidense relató la experiencia exitosa en materia de rendimientos en la aplicación de N en forma dividida, tanto en maíz, pero especialmente en trigo. Una ventaja de arranque es la disponibilidad de equipos que tienen los productores de EEUU para aplicaciones líquidas de herbicidas y fungicidas que se pueden utilizar _y amortizar_ para aplicar fertilizante líquido. “Esta maquinaria, que es común entre los productores pequeños les permiten entrar al campo durante el período de crecimiento del maíz en estadios bastante tardíos”, dijo Ruíz Díaz.

Detalló que se realizaron numerosos estudios durante dos o tres años y comprobaron que se realizaron aplicaciones sin problemas en maíz en floración con respuestas positivas. “Vimos diferencias en el índice de verdor antes y después de la aplicación de N en forman dividida”, dijo.

También los beneficios se comprobaron en la absorción total. “Estamos poniendo mas N en la planta haciendo aplicaciones divididas. Con 180 kilos de N aplicados en presiembra y luego otras líquidas se logra una absorción más consistente”, agregó.

Por otra parte, la técnica también reporta beneficios en cuanto a la eficiencia de recuperación y también en cuanto al N residual en la poscosecha. “Cuando hacemos aplicación dividida vemos menos N residual, lo que indica que el fertilizante va más a la planta y menos al suelo”, detalló.

Finalmente la técnica aporte buena respuesta en cuanto a rendimientos, especialmente en suelos más difíciles y con potencial de rinde bajo.

“Logramos algunos aprendizajes, y uno de ellos es que el maíz hoy puede absorber N muy tarde en el período productivo, lo que nos deja una ventana de oportunidad mucho más amplia”, concluyó.

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