crónicas de campaña. la sanidad impacta en los rindes

En Santa Fe comenzó la cosecha de trigo y preocupa la fusariosis

• En el centro norte arrancó la recolección y los rindes son menores a los esperados. Baja la siembra de soja. Gran retención de granos

Sábado 28 de Octubre de 2017

El trigo dio la nota. Cuando comenzó la cosecha en el centro norte de Santa Fe y el cultivo en la zona núcleo atraviesa la etapa crítica de llenado de grano, se registraron ataques de fusariosis en las etapas reproductivas de los cultivares y los rendimientos comenzaron a decaer, o al menos, no son los esperados. Así lo indicaron en diferentes informes el Ministerio de Producción provincial, la Bolsa de Comercio de Santa Fe y la Guía Estratégica para el Agro (GEA) que elabora la Bolsa de Rosario.

El Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que releva el centro norte santafesino indicó que "en los primeros lotes que presentaron estados fenológicos más avanzados comenzó el proceso de cosecha, con un porcentaje algo elevado de humedad pero lo más relevante fue los daños de los varios ataques de fusariosis en las etapas reproductivas de los cultivares, por lo que se realizarán tareas de seguimiento y evaluación de los grados de afectación".

En tanto, "los primeros lotes cosechados en los departamentos del norte del área de estudio reportaron rendimientos promedio entre 18 a 22 quintales por hectárea, que no son los esperados".

El resto de los cultivares presentaron estados de "bueno" a "muy bueno" en un 75 por ciento, un 20 por ciento "bueno" y el 5 por ciento "regular".

La situación también causó alarma en la zona núcleo, donde el GEA reveló la aparición no sólo de fusariosis sino además de roya del tallo. "En El Trébol, Cañada de Gómez se han registrado focos de infección de golpe blanco o fusariosis. Si bien se tratan de apariciones con baja incidencia en los cultivos, la enfermedad se ha colado en la región núcleo", indicó.

El trigo transita etapas críticas: el 70 por ciento se encuentra llenando sus granos, un 15 por ciento floreciendo y el resto en estadios de prefloración y "las enfermedades siguen protagonizando este momento", agregó el GEA.

En tanto, en el noreste de Buenos Aires, temen por la alerta que hay por roya del tallo. "Ya se la observa en las zonas que quedaron fuera del alcance de los aplicadores, con una virulencia muy fuerte y con plantas completamente amarillas", dijo el GEA. "En aquellos lotes donde se aplicó, tarde los hongos ganaron la batalla. De todas formas, se prevén rindes de entre 38 a 40 quintales".

Por otra parte, en la zona núcleo ya comenzó la siembra de soja 2017/18 de forma aislada. "Aquellos pocos que pudieron mantener el lote limpio fueron los primeros en comenzar. Sin embargo, las precipitaciones y la imposibilidad de acceder a algunos cuadros, provocaron que las malezas volvieran a ganar terreno", detalló el informe del GEA.

Ante esto, los productores prueban todo tipo de estrategias para desmalezar y poder llegar a tiempo para sembrar la oleaginosa.

¿Por qué menos soja? Sin embargo, el implante de la soja no está en los niveles esperados. "Con los precios futuros ¿por qué no se siembra más soja?, preguntó la analista de mercados y asesora de Escenarios Granarios, Lorena D´Angelo.

Según la especialista, en Argentina la mejora de los precios futuros de la soja 2017/18 debería alentar una mayor siembra de la oleaginosa en lugar del maíz donde las perspectivas de precios son más bajas por la oferta disponible actual y futura. Sin embargo, los primeros números que se están conociendo en el comienzo de la campaña de soja 2017/18 hablan de una caída en el área de siembra en el país.

Sin datos oficiales sobre la oleaginosa, pero con la primera estimación de cobertura con maíz, indica que el cereal le ganará terreno. El Ministerio de Agroindustria en su informe mensual de octubre dijo que el área de siembra 2017/18 con maíz aumentará un 5,2 por ciento en comparación con el ciclo actual para alcanzar las 8,92 millones de hectáreas.

"Con el incremento en porcentaje, en orden con los demás datos privados pero con diferencias de hectáreas, es la base para proyectar que parte de dichas hectáreas se las reduce a la soja", detalló D´Angelo.

Los privados que ya publicaron sus primeras estimaciones de siembras señalan una caída del 0,5 por ciento al 5,7 por ciento. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires pasa de 19,2 millones de hectáreas a 18,1 millones, la Bolsa de Comercio de Rosario pasa de 19 millones a 18,8 millones. En todos los casos señalan que la pérdida de hectáreas responde a la mayor rentabilidad que tiene el cereal frente a la oleaginosa en muchas zonas productivas a pesar que en otras los costos logísticos absorben gran parte de los resultados positivos que muestra el maíz en los cálculos previos.

"Sin embargo, muchos se olvidaron de los cambios de los precios futuros que ambos productos pueden tener en el futuro. Basta sólo con mirar el comportamiento de los precios en las últimas semanas para considerar qué producto tiene mejores perspectivas a la suba de precios", dijo.

Citó que el precio del maíz abril osciló entre los 147 dólares y 153 dólares desde comienzos de agosto, mientras que el precio futuro a mayo de la soja osciló entre los 246 y 269 dólares, en el mismo período. Así, la

relación de precios entre ambos productos pasó del 58,7 por ciento al 56,2 por ciento a favor de la oleaginosa. Frente a este comportamiento, el productor aprovechó la oportunidad para vender soja o fijar negocios futuros que inicialmente no le habían puesto precio.

En comparación con el ciclo 2016/17 , se negocia anticipadamente un 25 por ciento menos de maíz y un 75 por ciento más de soja, cuando se va a sembrar un 5 por ciento más del cereal y un 5 por ciento menos de la oleaginosa. Entonces ¿por qué el productor cubrió menos maíz cuando va a sembrar más y más soja cuando va sembrar menos?", se preguntó la especialista. La respuesta que dio es que el mercado dio oportunidad de tomar mejores precios para la soja que para el maíz. Pero instó a preguntarse sobre las expectativas futuras de los precios también para tomar decisiones anticipadas. Y señaló: "El contexto externo nos muestra que hay mucho maíz y soja en el mundo por los stocks y las proyecciones de cosecha en Estados Unidos".

Con este contexto, donde la demanda mundial se proyecta en aumento para la soja liderada por China, "los precios futuros en el futuro podrían ser más altos para la oleaginosa que para el cereal". Y se preguntó: "Entonces, ¿por qué se va sembrar más maíz que soja en Argentina? Una pregunta con pocas respuestas convincentes frente a los precios futuros actuales y futuros".

La comercializaciòn granaria tiene por estos días un componente adicional. Hay más de 33 millones de toneladas de soja, maíz y trigo sin precio fijo, que equivalen a unos 11.600 millones de dólares. En estas condicioens hay 25 millones de toneladas de soja, 6 millones de maíz y 2 millones de trigo. El esquema de reducción de retenciones fijada por el gobierno está incidiendo.

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