Campo

El trigo se afianza y va camino a romper su propia marca

Con una intención de siembra de 6,18 millones de hectáreas, la producción alcanzaría los 20 millones de toneladas.

Sábado 21 de Julio de 2018

El ciclo 2018/19 apunta a dejar un nuevo hito en la historia del trigo y superar por casi 2 millones de toneladas a su mayor marca, la del 2016/17. Con una intención de siembra de 6,18 millones de hectáreas, la campaña apunta a cosechar 20 millones de toneladas.

La Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, dijo que la apuesta por el cultivo cobró más fuerza en este último mes. "Los márgenes, la necesidad de rotar y combatir malezas y la necesidad más importante, la de volver a contar con fondos para financiar la próxima gruesa, expanden la frontera agrícola del cultivo", indicó.

El aumento de área sería del 14 por ciento respecto al ciclo pasado. Teniendo en cuenta los niveles productivos de los últimos años, la producción de esta campaña podría dejar un nuevo record histórico, con 20 millones de toneladas.

El clima, lejos de las anomalías de inviernos lluviosos, favorece la siembra. "Exactamente hace un año, el agua trababa el progreso de las sembradoras y recortaba 150 mil hectáreas de la siembra", señalaron desde el GEA.

En cambio, ahora se lleva implantado el 82 por ciento del trigo de una intención total de 6,18 millones de hectáreas. En el último mes se sumaron casi 200 mil hectáreas. El cultivo, indicaron los analistas de la Bolsa, lleva 10 puntos de ventaja sobre la siembra pasada.

Recordaron que la primera semana de julio del 2017, con lloviznas y lluvias por encima de los 30 milímetros, "recrudecían los problemas de excesos, barro y falta de piso". Tras los temporales de mayo y abril del año pasado las napas estaban a escasos centímetros de la superficie del suelo, y Buenos Aires era la provincia que más lo sufría. "Fueron cuatro años consecutivos con lluvias anuales por encima de los registros históricos, las áreas más productivas de Buenos Aires habían caído muy por debajo de su capacidad de siembra", rememoraron.

En cambio, este año, sin esos problemas, Buenos Aires sembraría el mayor hectareaje triguero de los últimos 10 años. Implantaría 2,52 millones de hectáreas de trigo, unas 500 mil hectáreas más que en el ciclo 2017/18.

Con un 24 por ciento más de área triguera, Buenos Aires lidera el pelotón de las provincias que más apuestan por el cultivo. Le sigue muy de cerca Santa Fe, con una suba interanual de 23,6 por ciento. La provincia sumaría algo más de 200 mil hectáreas en este ciclo. De esta manera, cultivaría 1,075 millón de hectáreas de trigo en este ciclo. En conjunto, Chaco, Santiago del Estero, Tucumán y Salta van por un aumento de un 13 por ciento. Entre Ríos sumaría un 10 por ciento. Córdoba, restringida por la falta de agua, baja su área triguera un 6 por ciento.

"El trigo protagoniza una campaña que promete y entusiasma y cuenta con mejores cartas que sus predecesoras", indicó el GEA. Lejos de los escollos de los excesos de agua, el barro, y la falta de piso, el reciente mes de junio tuvo escasa actividad de lluvias. La oferta de agua estuvo restringida al centro de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y Córdoba y a parte del oeste de La Pampa. Saliendo de la región pampeana, se destacan mayores volúmenes en el litoral argentino.

Los lotes de la franja este de la región pampeana, tras los problemas de excesos hídricos que dejaron la seguidilla de lluvias que se iniciaron en la segunda quincena de abril, necesitaban una tregua de las lluvias. Esta manera, se reactivó la transitabilidad de las maquinarias y la actividad de siembra cobró mayor agilidad y permitió un rápido progreso, aún en el este bonaerense.

De acuerdo al Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, ya se implantaron más de 5,3 millones de hectáreas a nivel nacional.

Los informes de los distintos centros de monitoreo coinciden en señalar que el progreso de la cosecha de soja y maíz de la campaña 2017/2018 confirma las expectativas de las estimaciones que señalan una producción de soja de 35 millones de toneladas y en maíz de 32 millones de toneladas.

Precios para la revancha. Pero la revancha está a la vuelta de la esquina. Según un informe elaborado por Sofía Corina, Federico Di Yenno y Emilce Terré, investigadores de la Bolsa de Comercio de Rosario, luego del revés productivo de la campaña 2017/18, se espera que el campo redoble la apuesta para sembrar un millón de hectáreas más en el ciclo 2018/19.

Así, en base a una superficie agrícola de 37,3 millones de hectáreas y suponiendo rindes tendenciales, la producción total de granos en argentina se prepara para aumentar un 22 por ciento hasta los 120 millones de toneladas. Una cifra "realmente importante" que se lograría mediante una mayor siembra en casi todos los cultivos.

"A precios de hoy, el valor bruto de la producción primaria podría alcanzar los u$s 23.200 millones y las exportaciones u$s 25.500 millones", señalaron.

El estudio publicado en el Boletín del Departamento de Investigaciones Económicas de la entidad, recordó que en la campaña 2017/18, el área de implantación de los cultivos de verano hacia mediados del año pasado quedó por debajo de las pretensiones del sector productivo como consecuencia de los excesos de humedad. "Irónicamente, para el verano el peor déficit hídrico en 50 años dio su estocada a la campaña gruesa argentina y, combinada con una temporada de exceso de humedad y altas temperaturas en el mes de abril, acabaron por diezmar la producción total de granos en Argentina", agregaron. De esta forma, la cosecha cayó por debajo de los 100 millones de toneladas a 98,8 millones, con una caída del 22 por ciento respecto a la campaña anterior.

Las mayores caídas relativas en términos productivos los sufrió la soja, que apenas cosechó 35 millones de toneladas, un 40 por ciento por debajo del año anterior y el menor volumen en casi 10 años, desde la fatídica sequía del año 2008/09.

El maíz pudo compensar sólo parte de la caída en rindes con una mayor área sembrada en la campaña 2017/18. Si bien ésta no alcanzó a cubrir el 100 por ciento de las intenciones del productor, sí quedó por encima de lo implantado en el ciclo 2016/17. Así, pese a la caída de 20 quintales en su rinde promedio a apenas 59,5 qq/ha, la producción cayó un 25 por ciento.

cultivos de invierno. En el caso de los principales cultivos de invierno, el trigo obtuvo por segundo año consecutivo un rendimiento récord de 33,4 quintales por hectárea, igualando la productividad del año anterior, pero la menor área sembrada por culpa de los excesos hídricos del invierno del 2017 recortó un 4 por ciento la producción a 17,5 millones de toneladas. La cebada, por su parte, mantuvo prácticamente sin cambios el área sembrada a nivel nacional pero un bien rinde le permitió superar en 300.000 toneladas la marca productiva del año anterior, obteniendo un output total de 3,6 millones de toneladas.

Los economistas de la Bolsa apuntaron que la campaña girasolera "fue la envidia del resto de los cultivos habiendo avanzado un 5 por ciento su cobertura y obteniendo un rinde de 21,3 quintales por hectárea que superó el promedio de los 5 años anteriores". La producción nacional de girasol 2017/18 superó así los 4 millones de toneladas por primera vez desde la campaña 2007/08.

El sorgo cubrió una superficie apenas inferior a la del año anterior, con 810.000 hectáreas. El resto de los cultivos (algodón, alpiste, arroz, avena, cártamo, centeno, colza, lino, maní, mijo y trigo candeal), en tanto, sumaron 4,3 millones de toneladas de producción, sin grandes modificaciones en el total respecto al año anterior.

De acuerdo al informe de la BCRA, las proyecciones 2018/19 prevén un incremento del área sembrada total del orden de 3 por ciento hasta cubrir 37,3 millones de hectáreas, casi un millón por encima de la campaña anterior.

El cambio obedecería, principalmente, a la recuperación de lotes que quedaron fuera del ciclo productivo 2017/18. Entre los cultivos que más verían incrementar su superficie de implantación destacaron al trigo ( 12 por ciento) y la cebada ( 5 por ciento). Pero también anotaron, con menor magnitud, al maíz ( 2 por ciento), soja ( 1 por ciento) y girasol ( 1 por ciento). La superficie sembrada con sorgo, por su parte, caería un 7 por ciento en tanto que el área destinada a otros cultivos podría retroceder un 2 por ciento.

Para proyectar la producción de cada cultivo en la próxima campaña 2018/19, los investigadores asumieron rindes tendenciales. En maíz, se tomó el que surge de los últimos cinco años, ya que "desde entonces las variedades tardías y de segunda han ganado preponderancia". En el caso de la soja, en cambio, la base de cálculo es de 10 años ya que no registra un cambio tan profundo en sus determinantes productivos.

Bajo los supuestos planteados, la producción total podría alcanzar los 120 millones de toneladas, un 22 por ciento por encima de la campaña anterior y el segundo mayor registro en la historia argentina, sólo por detrás de los 127 millones de la campaña 2016/17.

Entre los principales cultivos, la soja se recuperaría y llegaría a 51 millones de toneladas de producción, seguido por el maíz con 35,4 millones. La cosecha de trigo avanzaría hasta los 19,3 millones de toneladas, en tanto que el girasol obtendría 4,3 millones. La producción de cebada, por su parte, resultaría de 3,7 millones y la de sorgo 2,4 millones; en tanto que el resto de los cultivos aportarían otros 4,4 millones de toneladas.

En cuanto al valor bruto de la producción primaria, la misma podría alcanzar los u$s 23.200 millones. Este valor surge específicamente de los seis principales cultivos (maíz, soja, trigo, girasol, cebada y sorgo) al multiplicar la producción proyectada por los precios FAS a cosecha vigente.

De los u$s 23.200 millones proyectados, el 59 por ciento sería provisto por la soja con un aporte al VBP nacional de u$s 13.700 millones. El maíz, en tanto, aportaría un 22 por ciento del total (u$s 5.100 millones), y el trigo un 11 por ciento (u$s 2.470 millones). El restante 8 por ciento se repartiría entre girasol (u$s 945 millones), cebada (u$s550 millones) y sorgo (u$s 385 millones).

Los investigadores de la Bolsa de Rosario estimaron que las exportaciones potenciales serían de u$s 25.500 millones. La cifra estimada surge de multiplicar el valor FOB de la nueva cosecha por la cantidad que se va a exportar en la nueva campaña. El principal aporte a la balanza comercial provendría del complejo sojero, responsable de más de 41,3 millones de toneladas de exportaciones entre poroto y subproductos, por un total de u$s 17.800 dólares (el 70 por ciento del total).

El maíz, por su parte, despacharía unos 22,5 millones de toneladas por un total de u$s 3.900 millones, o un 15 por ciento del ingreso de divisas del sector primario, en tanto que el complejo triguero embarcaría unos 13 millones de toneladas por un monto total en torno a los u$s 2.600 millones (un 10 por ciento del total).

El complejo girasol daría cuenta de otro 3 por ciento del valor de las exportaciones de granos y derivados, mientras que el restante 2 por ciento lo aportarán cebada y sorgo.

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