El picudo grande de la soja, la plaga que se reinstaló en la zona núcleo
Existen varias especies que ya se asentaron en el NOA. Los especialistas de esa región recomiendan un manejo integrado.

Sábado 26 de Marzo de 2016

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) viene advirtiendo, desde hace días sobre el picudo grande de la soja para comenzar a prestar atención la presencia y posible detección en la región. Allí donde su existencia fue citada por primera vez en el año 1998, en el norte de Santa Fe, vuelve a aparecer esta plaga en forma recurrente. Y si bien la denominada científicamente Sternechus pinguis (Fabricius), (Coleoptera: Curculionidae) no es de importancia económica para la zona, en la actual campaña agrícola (2015/16) se la ha detectado en numerosos lotes con daños variables, afectando el stand de plantas, especialmente en las cabeceras.
 
Por eso, en función de esta situación, resulta importante conocer algunas claves en su manejo específico y así evitar pérdidas en el cultivo de soja.
 
El picudo es un gorgojo que ataca al cultivo de soja. En el noroeste argentino (NOA ), el complejo de picudos asociado a la soja constituye una problemática de importancia. Por su potencial biótico, su capacidad de daño y su rápida distribución en las áreas sojeras del NOA , Rhyssomatus subtilis (el “picudo negro”) se convirtió en una plaga muy importante del cultivo. La experiencia que acarrean los productores del norte sobre esta plaga es de gran utilidad para evitar su dispersión en nuestra región.
 
“Amaranthus, enfermedades y picudo, son los grandes nombres que aparecen cuando damos un pantallazo sobre los aspectos sanitarios en la soja en la zona”, afirmó Juan Carlos “Chachín” Morales, asesor independiente en la región norte del país y parte de la cátedra de fitopatología de la Facultad de Agronomía de Tucumán.
 
“En el NOA existen tres tipos de picudo que desde hace 20 años comenzaron a ser problema, sólo que hoy uno que es el de importancia por el daño que causa. Se trata del picudo negro o el picudo de la vaina (Rhyssomatus subtilis)”, explicó el experto.
 
Al respecto, la sección de zoología agrícola de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC ) elevó un informe sobre las características de la plaga y medidas de contraataque. El complejo de picudos está integrado por el “picudo chico” o “arañita” Promecops sp.; el “picudo del tallo de la soja” Sternechus subsignatus boheman; y el “picudo negro de la soja” Rhyssomatus subtilis fielder.
 
Por su potencial biótico, su capacidad de daño y su rápida distribución en las áreas sojeras del NOA , este último se convirtió en una plaga muy importante del cultivo.
 
Cómo se propaga. La plaga puede dispersarse de manera natural, con el vuelo del adulto, o a través de factores antrópicos, entre los que se destaca el movimiento de maquinarias agrícolas y el transporte de granos y puede ser encontrado en plantas hospederas, como las malezas donde cumplen parte de su ciclo de cultivo.
 
Una problemática de gran impacto como la de malezas, se suma a una plaga dañina.
 
Durante la época de primavera, antes de la siembra de los cultivos hospederos, se observan adultos de R. subtilis alimentándose de algunas malezas que comúnmente se encuentran en los lotes de la región, como Conyza bonariensis (L.), Cronquist (Asterales: Asteraceae), Brassica campestris (L.) Metzg. (Brassicales: Brassicaceae) y Sphaeralcea bonariensis (Cav.) Griseb (Malvales: Malvaceae), sin observarse en ellas huevos y/o larvas de esta plaga que ya se instaló en el país.
 
Debido a esto, antes de las siembras de soja y/o poroto, los adultos de R. subtilis buscan hospederos asociativos para alimentarse hasta poder disponer de sus hospederos preferidos. Las lluvias no ayudan. En un año con presencia del fenómeno El Niño como el que corre es importante conocer que el período de emergencia de los adultos se inicia a mediados de noviembre, extendiéndose hasta junio del año siguiente, mediante “pulsos o camadas” asociados a la ocurrencia de las precipitaciones. Y las máximas emergencias ocurren entre mediados de febrero y mediados de marzo, período que coincide con el “llenado de las vainas de soja (R5-R6)”.
 
Por su lado, la “oviposición” comienza cuando las vainas se encuentran en R5 (llenado de granos) y se extiende hasta R8 (madurez del cultivo).
 
El informe de la EEAOC releva que Rhyssomatus subtilis es una especie con gran potencial de daño en la zona, que causa pérdidas de hasta un 100% del rendimiento en el cultivo de soja, cuando no se controla esta plaga.
 
Manejo integrado. La manera de combatir a esta plaga es a través del manejo integrado. Así, prácticas de prevención culturales, como muestreo, monitoreo, observación de las fechas de siembra y rotación de cultivos, con otras químicas, como la aplicación de insecticidas curasemillas y foliares, son lo ideal.
 
La primera clase de insecticidas es la estrategia más adecuada para el control de adultos en las primeras etapas del cultivo. Pasado su efecto se debe recurrir a las aplicaciones foliares de insecticidas. Según establece el estudio de la EEAOC , se obtuvo un buen control de los adultos de R. subtilis a partir del uso de principios activos como fipronil, organofosforados, piretroides y mezclas de estos con neonicotinoides, lo cual permite rotar los principios activos.
 
La aplicación de un insecticida debe realizarse en el momento de mayor exposición de la plaga, esto es en las últimas horas de la tarde y durante la noche, a la vez que deben tomarse recaudos que aseguren una mejor calidad de aplicación (elección del tipo apropiado de boquilla, uso de coadyuvantes, volumen de aplicación, consideración de las condiciones ambientales, etc).
 
Entre las recomendaciones que cita el Inta el monitoreo temprano es la clave: detectar el adulto en el campo durante los estadios iniciales de crecimiento del cultivo.
 
Para la próxima campaña el muestreo de suelo previo es una herramienta que nos permite tomar decisiones anticipadas como la rotación de cultivos no hospederos. El uso de gramíneas, algodón y/o girasol, en esta región puede constituir la estrategia más eficaz.