Crónicas de campaña. Pronósticos de la oficina de riesgo agropecuario

Crecen las posibilidades de que se instale La Niña en este ciclo

• Un clima más seco amortiguaría la situación actual de excesos hídricos. Lenta venta de soja por expectativas de baja de retenciones

Sábado 21 de Octubre de 2017

La Oficina de Riesgo Agropecuario del Ministerio de Agroindustria informó en la última semana que la probabilidad de que el fenómeno climático conocido como La Niña se instale durante la primavera y el verano es de entre el 55 por ciento y 65 por ciento. Por ahora, la inestabilidad climática mantiene cierta incertidumbre en las labores de la campaña 2017/18.

Para el cierre de esta edición, se esperaban lluvias en parte de la zona núcleo agrícola, de acuerdo a la información de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Según el Servicio de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Santa Fe, la variabilidad de las temperaturas medias diarias, alto porcentaje de nubosidad, precipitaciones y días soleados caracterizaron en la última semana la situación del centro norte de la provincia.

La inestabilidad climática se manifestó en los distintos departamentos con variado grado de incidencia y porcentaje de cobertura, siendo la zona central, que integran los departamentos Castellanos, Las Colonias, La Capital y Garay, la que mayores montos pluviométricos registró.

"Estas lluvias se sumaron a los eventos de las semanas anteriores, pusieron en alerta particularmente a dicha área, porque los excedentes hídricos, mantuvieron los encharcamientos, anegamientos, intransitabilidad de los caminos de tierra y recarga de la napa freática, generando preocupaciones y/o posibles consecuencias en los cultivos y planificadas siembras", dijo el informe SEA.

La Bolsa señaló que se continuaron realizando aplicaciones de herbicidas en lotes para la futura siembra de soja; que está próxima a su comienzo, y con expectativas porque se siguen sumando lotes, consecuencia de los excesos hídricos e inconvenientes, que fueron dilatando las fechas óptimas de siembra de girasol y maíz de primera. Ante ello, dichas superficies van con destino a este cultivo.

Al cierre del informe semanal, el panorama de siembras era el siguiente: trigo, sobre una estimación de 310.000, finalizó la siembra con 309.000 hectáreas; girasol, sobre una estimación de 119.000 hectáreas, terminó la siembra con 117.800 hectáreas; en maíz de primera, sobre una estimación de 78.500 hectáreas, finalizó la siembra con 78.000 hectáreas y, en el caso del arroz, con una estimación de 32.000 hectáreas, se llevan sembrado un 25 por ciento, es decir 8.000 hectáreas.

La semana anterior, el mercado estuvo palpitando el reporte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda), que se dio a conocer finalmente el jueves. Dante Romano, analista de Agroaustral, señaló que se esperaba un leve aumento de rindes en maíz y soja, ajustado luego por una suba en la demanda tanto para soja como para maíz, y stocks más elevados de trigo. "Finalmente, no tuvimos sorpresas en maíz y trigo, pero sí en soja, el rinde de EEUU se mantuvo y esto sorprendió a los analistas", dijo. Con una demanda que también se incrementó, el resultado fue una caída de stocks que inspiró una suba. Si bien las variaciones no fueron tan significativas, los precios reaccionaron con violencia.

"La primera razón que podemos esgrimir es que los especuladores estaban posicionados esperando un aumento de rindes en soja, y al no producirse, decidieron reducir sus posiciones vendidas", dijo. La otra cuestión es que "todavía se mantenía una duda en cuanto al nivel de producción de EEUU que el mercado venía monitoreando".

Una vez resuelto esto, el foco puede colocarse sobre la demanda y las perspectivas de producción Sudamericana. Romano explicó que "desde ambos lados se ven noticias alcistas". Al respecto, el ritmo de exportaciones a China sigue siendo muy activo y todo esto apunta a una demanda que apoya las subas. En cuanto a Sudamérica, el problema está en Brasil por el faltante de humedad sobre la zona del norte.

En el caso de Argentina, aclaró, la situación es inversa, el problema es el exceso de humedad sobre el centro y sur del país. "Si bien es muy temprano como para que esto nos haga pensar en que no se pueda sembrar, el fantasma está dando vueltas", dijo Romano.

El analista señaló que a nivel internacional hay stocks abultados de maíz, y que en Sudamérica hay "una oferta importante saliendo de Brasil, que frustra la necesidad del productor argentino de sacar mercadería local". Por ello, explicó, los precios disponibles siguen castigados. Y aseguró que "la mejora empieza a partir de diciembre cuando Brasil ya no tiene tanta oferta remanente".

En cuanto al trigo, el mercado internacional sigue muy ofrecido, aunque para Argentina "el partido es más local". Con dudas sobre la producción por el exceso de humedad, los valores siguen elevados. Pero para el analista, una vez que llegue la cosecha al centro del país, donde las perspectivas son buenas, "podríamos ver precios a la baja".

Párrafo aparte le concedió al mercado local de soja Argentina. "Los precios que tradicionalmente van subiendo hasta enero, y luego bajan en mayo, ahora muestran subas para toda la tira", dijo y explicó que esta situación "está llevando a que los remanentes de cosecha vieja no se vendan tan fácilmente, y que incluso se dude sobre vender mercadería nueva".

La razón de esta situación "tan poco habitual" es la expectativa de quita de derechos de exportación mes a mes prometida por el gobierno a partir de enero. "Cada 0,5 por ciento implica u$s 1,6 toneladas de mejora para el precio de la soja, y "muchos productores están pensando en postergar decisiones por esto", explicó.

Por lo pronto, Juan Pablo Karnatz, de la Federación de Asociaciones Agropecuarias Santiagueñas (FAAS), expresó su preocupación por el atraso que padecen miles de productores de soja de Salta, Tucumán y Santiago del Estero en la cancelación del reintegro del 5 por ciento dispuesto por el Estado nacional para el Norte argentino.

Según Karnatz, "hoy el número de siembra gruesa es incierto: hay muchísima preocupación en todos los sectores ya que todavía no llovió, y por otro lado, está también la liberación del precio del combustible, allí está el efecto después dé y hasta abril un trecho muy largo" para hacer previsiones de cosecha.

Según el dirigente, también pesa sobre la futura decisión de siembra gruesa el "atraso" que exhiben el pago del reintegro correspondiente a la pasada campaña 2016/17, que dispuso el Estado nacional para las primeras 2.000 toneladas.

"Sólo se pagó el 30 por ciento de los 700 millones de pesos aprobados oportunamente por el gobierno nacional para Tucumán, Salta y Santiago del Estero", comentó el dirigente de FAAS.

En febrero pasado, inicialmente se dispuso un presupuesto de unos 1.000 millones de pesos, para atender el pago reintegros para un total previsto de más de 2,4 millones de toneladas de soja exportada.

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