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Cómo se vendieron los granos 2018/19

El 30 por ciento de los granos comercializados se negociaron con canje o pago anticipado. La financiación se estima en u$s 5.200 millones.

Sábado 12 de Octubre de 2019

Según datos de la plataforma SIO-Granos, el 30 por ciento de los granos comercializados se negociaron en modalidad canje o con pago anticipado a la entrega. Este valor es mayor al de campañas anteriores. La financiación se estima en 5.200 millones de dólares.

Los economistas Julio Calzada y Fedrico Di Yenno, de la Bolsa de Comercio de Rosario, analizaron la comercialización de la campaña 2018/19 a través de los datos que se encuentran disponibles de la plataforma de SIO-Granos al 31 de agosto de 2019. Sobre la base de esta información se utilizó la cantidad de toneladas comercializadas en contratos con diversas modalidades de pago y tipo de operación.

De esta manera, se estima que el 34 por ciento de la soja comercializada fue destinada a la financiación directa del productor. Este valor fue 31 por ciento para el maíz y 19 por ciento para el trigo.

El problema de esta metodología, aclararon, es que no se puede separar la financiación de la inversión en maquinaria y la de insumos en el canje de granos. Apunta a indagar sobre la financiación al capital de trabajo del productor.

Aun así, señalan los economistas, se puede hacer un acercamiento de cuánto fue el crédito comercial que fue a financiar la campaña 2018/19. Si los totales alcanzados del 31 por ciento, 34 por ciento y 19 por ciento para maíz, soja y trigo, se multiplican por el valor doméstico de producción de cada producto (valor de la producción calculada a valor FAS), se obtiene una financiación total del orden de 5.200 millones de dólares.

Con esta metodología se puede obtener una descripción del sistema de comercialización de granos en la Argentina a través de una muestra. Esta base de datos resulta en una muestra de lo realmente comercializado, porque el volumen total de granos subidos a la plataforma no coincide con el total de granos producidos en campañas anteriores o lo reportado en las compras del sector industrial y exportador para algunas campañas. Por otro lado, aún resta tiempo para la conclusión de la campaña 18/19.

En la base de SIO-Granos se puede categorizar al comprador de la mercadería según si el grano se va a consumir como insumo en la producción de otro bien o si el grano se termina exportando. En ambos casos a este segmento se lo denomina como consumidor final. El resto, se le denominará como sector intermediario.

El informe da cuenta de que se puede observar una importancia categórica del consumidor final en los contratos con pago anticipado a la entrega. En esto, es muy posible que los exportadores o cooperativas con mayor capacidad de endeudamiento permitan financiar los insumos del productor. Con respecto al total de la comercialización final, el pago anticipado a la entrega alcanza el 11 por ciento en maíz, 18 por ciento en soja y 6 por ciento en trigo.

Existen por otro lado, dos segmentos principales, en donde hay un cambio de manos y se detenta el poder de la mercadería por parte de los intermediarios. Estos contratos son: el contrato de canje de granos y en los contratos de compraventa (a plazo y contra entrega) en menor medida.

El estudio de la Bolsa hace énfasis en los contratos de canje realizados tanto por los intermediarios como el segmento de consumidor final. El canje de maíz alcanza un 20 por ciento del total de la comercialización, el canje de soja tiene un 16 por ciento sobre el total y el trigo se comercializa en modalidad canje en un 13 por ciento, respecto al total. Se supone aquí que el negocio del canje en los intermediarios se replica en una operación de pago contra entrega a un consumidor final. Si queremos medir el financiamiento del productor, se puede calcular el total del canje de intermediarios y de consumo final respecto a la comercialización final.

Sumando el volumen de contratos con pago anticipado a la entrega y los contratos de canje, se estima que el 34 por ciento de la soja comercializada fue destinada a la financiación directa del productor. Este valor fue 31 por ciento para el maíz y 19 por ciento para el trigo.

Si se compara con la campaña 16/17 o la 17/18, el financiamiento comercial (en términos relativos) está muy por encima de lo habitual, lo que indica que este año hay una mayor financiación del productor con el sector de la comercialización. Ello se debería a que en un contexto de suba de tasas de interés, el incentivo para recurrir al crédito bancario cae, al tiempo que la sequía de la campaña anterior redujo el capital de trabajo de los productores.

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