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Apuesta para un ordenamiento de la cadena semillera

• La entidad que representa a los semilleros multiplicadores pidió igualdad de oportunidades

Sábado 04 de Noviembre de 2017

La Cámara Argentina de Semilleros Multiplicadores (Casem) llegó a su primer cuarto de siglo y va por más. La entidad que logró posicionarse y representar a sus asociados en la cadena de la semilla frente a grandes actores del sistema agropecuario instó a llevar adelante un ordenamiento que permita igualdad de oportunidades para el desarrollo de cada una de las partes.

Durante el agasajo que se realizó en los salones del Hotel Splendor Savoy de Rosario, Raúl Pagnoni, presidente Casem, expresó su alegría porque la institución llegue a los 25 años y destacó el papel que hoy lleva adelante Casem tras haberse insertado como institución representativa de la cadena de semillas.

"La importancia es que somos los actores de una parte intermedia muy necesaria, que es la que más cerca del productor agropecuario está. Somos el nexo entre el criadero y el productor y quizá somos los que llevamos el basamento técnico para que el productor agropecuario realice con éxito su siembra", destacó.

Hitos. Luego de recordar algunos de los últimos hechos más trascendentes para Casem, como el desarrollo de un manual de buenas prácticas para la producción de semillas que se realizó junto al Inta o el reciente desarrollo de un software para la gestión de la empresa multiplicadora que se llevó adelante en colaboración con el Inase, Pagnoni dijo que la institución va a trabajar para lograr "un ordenamiento de la cadena de la semilla para darle un espacio para cada sector, para un desarrollo armónico de la cadena".

"Hoy esto es medio la selva, en la que estamos insertos. La ley de semillas está como archivada, pero no preocupa tanto la ley, sino que haya políticas que ordenen el sistema. A pesar de que nosotros fuimos los primeros que hicimos un anteproyecto, después nos fuimos convenciendo de que lo que hace falta es ordenar el sistema, reglamentaciones. Hoy el Inase está trabajando muy bien, desde hace varios años, pero es una parte, por encima hace falta una dirección un poco más clara. Nosotros no nos creemos dueños de la verdad pero sí que hay que discutirla", subrayó el presidente de Casem.

De la celebración por el 25 aniversario participaron Pedro Lavignolle, director de Certificación y Control del Inase; Marcelo Bargellini, secretario de Agricultura de la Provincia de Santa Fe; José Luis Sponton, director del Centro Regional del Inta Santa Fe; Griselda Roccuzzo, presidenta del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Santa Fe II Circ.(Ciasfe 2); Alfredo Paseyro, gerente general de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA); Juan Pivetta, presidente de Federada Salud; Federico Solari, en representación de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos; y Roque Craviotto del Inta Oliveros.

La voz de los pineros. Luis Cardini es socio de Casem desde hace 25 años y miembro de la primera comisión directiva, participó de los festejos por el aniversario y recordó los inicios de la institución que nació en 1992. "Los primeros años fueron un poco difíciles, nos fuimos reuniendo gente que teníamos problemas comunes y algún interés por las cuestiones generales, para defender el interés común. Casem desde los comienzos sostuvo una postura frente a la cuestión de la semilla, detrás de la semilla se juegan intereses poderosos y los semilleros multiplicadores siempre estuvieron en una posición de debilidad frente a las grandes empresas criaderos de semillas", mencionó.

El productor agropecuario de Arequito hizo énfasis en las primeras discusiones "con las grandes empresas productoras de semillas que pregonan el libre comercio pero a la hora de defender sus interés son las más reguladoras".

Por su parte, Luis Curti, uno de los protagonistas de la formación de Casem, trasladó los inicios de la institución al lenguaje futbolístico. "Los inicios fueron como un cuadro del interior que tiene que jugar contra Boca", resaltó.

Curti recordó el puntapié inicial y que Casem se formó porque "los obtentores de semilla querían cobrar las regalías, que les corresponde cobrar por los eventos que producen o en ese momento por las semillas que producían, pero querían cobrar las regalías, que eran leoninas, excesivas".

"Nos juntamos un grupo de cooperativas, sociedades anónimas, distintas entidades del agro que producían semilla bajo el paraguas de la Federación Argentina de Cooperativas Agrarias, que ya no está más pero en ese momento era la primera exportadora nacional, Federación Agraria Argentina y la Sociedad Gremial de Acopiadores de Granos de Rosario. Fueron los que nos apoyaron y formamos Casem, con 130 socios en el año 92. Ese fue el puntapie inicial", detalló Curti.

El impulsor de Casem señaló que aún falta mucho camino por recorrer, pero enfatizó que la vida de la institución es muy corta. "Falta mucho, cuando nos constituimos FAA tenía 80 años y hoy tiene 105 años, falta un montón de tiempo y cosas por hacer. Queríamos participar de la ley de semilla, que se haga una ley adecuada a estos momentos, aunque quizá es necesario sólo reglamentarla, además incentivar al productor a que compre semilla. El productor no compra semilla porque es más facil hacerla él y la semilla tiene excesivas regalías", indicó.

Curti mencionó el caso de Uruguay en donde como incentivo se devuelve el doble de lo que cuesta la semilla en Ganancias y de esa forma el productor en Uruguay compra el 90 por ciento de la semilla autógama, soja y trigo, mientras que en Argentina no llega al 20 por ciento.

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