Bullrich y Villarruel se reunieron en el Senado para limar asperezas

La cumbre intentó descomprimir la tensión que se generó la semana pasada, cuando el oficialismo tuvo que bajar el proyecto de propiedad privada, que incluye varios artículos polémicos como la venta de tierras a extranjeros

19:16 hs - Martes 21 de Julio de 2026

La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, recibió este martes en su despacho a la jefa libertaria en la Cámara alta, Patricia Bullrich, quien le solicitó una reunión para limar asperezas en pleno receso invernal. Ocurrió tras la caótica semana que sufrió el oficialismo, con una sesión que tuvo que pasar a cuarto intermedio hasta el 6 de agosto próximo y una denuncia entre empleados de ambas, que incluyó amenazas y mensajes de parte de uno de ellos.

Después de la cumbre, en uno de los sectores deslizaron al portal Infobae que la misma no fue en tan malos términos y que se buscó descomprimir una tensión ya en todo el interbloque que comanda Bullrich, quien cedió una porción importante del monopolio político que disfrutó desde diciembre pasado, cuando aterrizó en el Senado.

Conflicto

El pico del conflicto se alcanzó por la nueva derrota de Bullrich para aprobar la ley de propiedad privada que empuja el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. El proyecto incluye modificaciones sobre expropiaciones, desalojos, manejo del fuego y la venta de tierras a extranjeros.

El último capítulo tuvo a Villarruel enfrentada al gobierno -algo habitual en la vicepresidenta- y la titular de la Cámara alta taladró los teléfonos de legisladores para que el mismo no tuviera luz verde.

Tras un dictamen rubricado en mayo, el articulado fue modificado, al menos, unas 15 veces. Los borradores volaban por los despachos de mareados senadores que, en varias oportunidades, llegaron al recinto sin conocer al detalle la versión final.

Hoy están alejadas del foco de atención, pero hay dos comisiones que llevaron el trámite de la discusión y nadie habla de ellas: la de Asuntos Constitucionales, que es cabecera, la de Legislación General. Las presiden dos libertarios: Agustín Coto (Tierra del Fuego) y Nadia Márquez, respectivamente.

Previo a firmar el despacho, Villarruel, kirchneristas y dialoguistas ya habían conseguido dinamitar el capítulo entero relacionado con los barrios populares, uno de los máximos objetivos de la Iglesia, que sentó posición y logró su cometido. Quedó como un detalle del pasado gracias a los 15 borradores extra que germinaron.

Con la guerra abierta entre las dos mujeres fuertes de la Cámara alta, junto a chats filtrados a propósito -nunca se dudó de la procedencia- y otras amenazas, la relación quedó llena de toxicidad.

El segundo día del receso invernal tuvo a Bullrich y al radical bonaerense Maximiliano Abad entre los pocos presentes que marcó el tablero de la Cámara alta. Son 72 en total. Villarruel también estuvo, aunque no suele respetar el sistema y sólo aparece, con luz encendida, los días de sesión.

Para lo que resta del año, al Senado le queda una abultada agenda que incluye, además de propiedad privada, la ley de sociedades (otra de Sturzenegger), achicar las Zonas Frías que quiere el gobierno -antes de enviar el presupuesto 2027-, el Súper Rigi, eliminar los octógonos en etiquetado frontal, ludopatía y salud mental.

Los articulados son complejos en muchos casos y los aliados le dieron a entender a la Casa Rosada que ahora también pretenden que avancen sus iniciativas, lo que representará un desafío extra para un oficialismo que, en vez de cerrar grifos de conflicto, abre cada vez más.