Martes 06 de Octubre de 2009
San Vicente. — “Nos enteramos por los medios de la denuncia del
dueño de la fábrica Agroindustrial San Vicente (ex Bernardín) en contra de los trabajadores”,
expresó ayer el secretario adjunto de la UOM, Rubén Santiago y destacó que “hay mucha
indignación por la actitud del titular de la firma —Aníbal Guillermo Cuneo—, quien a
través de su representante legal asentó la denuncia en el Juzgado Civil, Comercial y Laboral de la
2ª nominación de Rafaela.
El titular de la empresa, solicitó a la Justicia que se adopten medidas
de “aseguramiento de pruebas previas al juicio ordinario de indemnización” contra
trabajadores que ocuparon la fábrica en el marco del conflicto que existe en esa industria desde
principios de año.
Según el diario rafaelino Castellanos, además de iniciar la demanda
contra los empleados, la firma también acusó al ministro de Trabajo provincial, Carlos Rodríguez,
de “echar más leña al fuego”, de “exacerbar los ánimos” y de “faltar
a la verdad groseramente”. Mediante el escrito, además responsabilizó al senador Alcides
Calvo de efectuar declaraciones sobre “bases falsas y mendaces” y de presentar un
“insólito proyecto” para expropiar la firma y darla a una cooperativa de
trabajadores.
A la provincia. La patronal advirtió que iniciará acciones legales a la provincia
por no asegurar los derechos y garantías de sus directivos y sus bienes, ya que los
“responsables de asegurar el ejercicio regular de derechos y garantías de grado
constitucional no hicieron nada”.
Desde fines de 2008, la firma ingresó en etapa de crisis que derivó en
suspensión de pago de sueldos al centenar de obreros. Los trabajadores iniciaron las protestas en
el frente de la fábrica y, en junio último, tomaron la planta. A los pocos días, 75 obreros fueron
despedidos en forma irregular y los dueños no dieron respuestas a los reclamos.
Para Santiago, la actitud de Cuneo, “persigue la intención de
victimizarse y confundir a la opinión pública. Los empleados lo toman como una provocación de los
propietarios lo único que logran es caldear los ánimos”.
El gremialista afirmó que “el único culpable de la situación tiene
nombre y apellido, por lo que no puede salir a embarrar la cancha y acusar a los operarios que, con
un profundo sacrificio, defienden sus derechos y evitan el avasallamiento patronal”.
Provocación. “La actitud que tomó el empresario es una provocación y es riesgosa. Atenta contra la libertad de defensa de los derechos laborales y contra la paz social que pretendemos resguardar, menos el dueño de la firma”, afirmó Santiago.