Sábado 29 de Marzo de 2008
Cuarenta años tenía el profesor de química de Neuquén cuando el 5 de abril de 2007 falleció víctima de un disparo a quemarropa perpetrado por la policía provincial un día antes. En reclamo por una mejora salarial, los docentes sureños se encontraban en las calles cuando la represión se cobró la vida del docente Carlos Fuentealba. El viernes habrá marchas para recordar el primer aniversario de este asesinato.
Si bien había votado en contra del paro, Fuentealba aceptó la decisión de la asamblea de los maestros y marchó junto con cerca de 700 compañeros aquel 4 de abril por la ruta neuquina. Estaba en la parte trasera de un auto cuando recibió un disparo mortal en la cabeza.
Con un duro cuestionamiento a la gestión del ex gobernador Jorge Sobisch, miles de personas se manifestaron en Neuquén en contra de la represión ejercida por las fuerzas de seguridad. Movida que fue acompañada por movilizaciones en las principales ciudades del país.
El financiamiento educativo nacional y el acuerdo alcanzado en las semanas previas entre los gremios y el Ministerio de Educación nacional por un piso salarial de 1.040 pesos para la docencia también fueron rozados por los cuestionamientos de muchos docentes. Disconformidad que se tradujo en que, pese a este convenio de alcance nacional, una docena de provincias decidieron no comenzar las clases en marzo del año pasado.
Uno de los puntos que precisamante reavivaron debates fue la ley de finaciamiento educativo, sancionada a fines de 2005 y celebrada por los principales gremios del sector.
Pero tal como ocurriera con otros hechos de la historia reciente en la docencia, como la Marcha Blanca de 1988 o la Carpa Blanca (10 años después) el crimen del maestro neuquino logró colar la problemática educativa en la agenda de la sociedad, disparando discusiones que excedieron lo meramente salarial. Temas reclamados históricamante por el sector, como las condiciones laborales y sobre todo el lugar social de la docencia y la enseñanza, con una consigna que comenzó a ganar terreno el los carteles de cada movilización de los educadores: “las tizas no se manchan”.
Día de marchas
A un año de la muerte de Carlos Fuentealba, esta semana se realizarán una serie de actividades para reclamar por el juzgamiento de los responsables del crimen del docente (ver Ctera convoca...). Pero también para mantener viva la reflexión acerca de este crimen que sacudiera a la protesta social argentina.
Cercana a dos fechas caras a la historia nacional como son el 24 de marzo y el 2 de abril, el aniversario del asesinato de Fuentealba busca inscribirse en el calendario que invita a la memoria y, sobre todo, al debate sobre los motivos por los cuales este maestro, como muchos otros, reclamaban en las rutas del sur. En definitiva, las banderas de lucha que lo movilizaban.
Aunque la ausencia del educador de química es símbolo que se hace sentir más allá de las aulas de su escuela donde el “profe” Carlos enseñaba a diario.