Stella Michalek: "Al gremio yo no vuelvo"
Primero como adjunta y luego como secretaria general, durante siete años (1996-2003) estuvo al frente de la delegación Rosario de Amsafé, la seccional del sindicato docente que le quita el sueño a cualquier ministro de Educación. Por pocos votos no se convirtió en diputada nacional por el Frente para la Victoria (línea de Agustín Rossi). Así se resume parte de la trayectoria de Stella Michalek.

Sábado 18 de Octubre de 2008

Primero como adjunta y luego como secretaria general, durante siete años (1996-2003) estuvo al frente de la delegación Rosario de Amsafé, la seccional del sindicato docente que le quita el sueño a cualquier ministro de Educación. Por pocos votos no se convirtió en diputada nacional por el Frente para la Victoria (línea de Agustín Rossi). Así se resume parte de la trayectoria de Stella Michalek.

“La que me tocó vivir fue una de las peores etapas en la historia del gremialismo (en democracia) porque estábamos en pleno menemismo, donde los libros se reemplazaban por ollas, con ajustes, la aplicación de la ley federal, la amenaza de cierres de cargos y los sueldos congelados. Fue una época de mucha pelea y movilización”, dice sobre su paso por el sindicato.

A fines de 2003 asume como supervisora de la Región V y desde entonces cumple su función en escuelas primarias de las localidades ubicadas en “la línea del Monticas” (Carcarañá, Cañada de Gómez, Correa...), grafica. Asegura que fue con María Rosa Stanoevich con la ministra que mejor se llevó: “Con ella podíamos dialogar, conocía el sistema porque era docente, no un ingeniero ni un economista”.

Le preocupan “la violencia en las escuelas y la formación de los maestros”. Y advierte que “ahora los docentes están muy mal pagos”. De la gestión Rasino comparte “el ordenamiento que se intenta hacer del sistema”, pero critica la “falta una política educativa clara para la provincia”.

“Milito desde los 12 años, desde que veía a mis viejos en la resistencia peronista”, cuenta para concluir que sí sería candidata nuevamente: “Creo en el proyecto de país que se plantea, soy una militante constante”. Y al final hace una clara salvedad: “Al gremio yo no vuelvo, es una función que cumplí en una etapa de mi vida”.