Sábado 11 de Octubre de 2008
A sus 21 años en la primera plana del gremialismo universitario, Anahí Fernández los recuerda como fruto de “una construcción colectiva que permitió avanzar en la sindicalización de estos docentes”. “Fuimos un colectivo que logró armar un gremio que no existía, tanto a nivel local como nacional”, dice hoy la ex titular de la Conadu, la federación que nuclea a los profesores de las universidades, la primera de su tipo en América latina.
Docente de derecho político en la Facultad de abogacía de la UNR, Anahí Fernández es congresal de Conadu, espacio que condujo hasta 2006. Dos años antes había dejado la secretaria general de la Coad. Está dispuesta a seguir colaborando en lo que pueda, aunque no piensa lo mismo de volver a ocupar un cargo gremial: “No, gracias, ya es una etapa terminada, y hay que darle paso a otras personas”.
Militante del Frente Transversal Nacional y Popular, que encabeza a nivel nacional el diputado Eduardo Depetri, destaca la labor que realiza la Comisión de Educación de Diputados, para debatir la futura ley del nivel superior de la enseñanza. Aunque cree que falta “una discusión profunda sobre el sentido de la Universidad, que por naturaleza tiene que cumplir una función social”. “La Universidad se tiene que anotar en el debate por la distribución de la riqueza, distribuyendo el conocimiento y abriendo las puertas a todos”, dice y agrega: “Esos temas no se pueden contestar sólo desde la corporación, porque la Universidad —acá y en cualquier lugar del mundo— es una institución tremendamente corporativa y conservadora”. “La comunidad universitaria discute temas autorreferenciales, como las formas de gobierno o elección de autoridades, pero muy poco se habla de lo central, que es el sentido y el para qué de la Universidad, y si no sabemos eso estamos perdidos”.