El Mundo

Baja participación en las elecciones parlamentarias de Venezuela

Ante las mesas vacías, el gobierno ordenó ir a buscar a los electores y mantener abiertos los centros. La oposición dijo que no votó el 80% del padrón

Domingo 06 de Diciembre de 2020

Con baja afluencia de electores se desarrollaron este domingo las elecciones de la Asamblea Nacional de Venezuela, en medio de cuestionamientos internacionales y sin la participación de las principales fuerzas opositoras, que además de estar legalmente impedidas por el gobierno llamaron al boicot alegando fraude. Mientras el gobierno ordenó mantener abiertas las mesas una hora más y lanzó un "operativo remate" para ir a buscar electores, la oposición aseguró al final de la jornada que "el 80% del padrón electoral se abstuvo de asistir a las urnas".

Maduro y sus partidarios no tendrán problemas para imponerse hoy sin dificultades, pero una baja participación dejará una marca más en un proceso sospechado y no reconocidos por las principales democracias. La oposición "real", aunque no participa, tampoco podría hacerlo si quisiera, dado que sus siglas, simbologías y registro electoral han sido invalidados y entregados a figuras afines al régimen. Solo se presentan partidos y candidatos avalados y afines al oficialismo. Muchos llevan las siglas históricas de las formaciones opositoras, a las que el Tribunal Supremo se las arrebató para entregárselas a los señalados por el régimen.

"A partir de hoy nace una nueva era en Venezuela y nos damos la oportunidad de iniciar un proceso verdaderamente democrático para la recuperación de nuestra amada patria '', afirmó Maduro tras votar en el oeste de la capital.

Las votaciones arrancaron a las 6 de la mañana, pero solo convocaron a pequeñas filas en algunos centros de votación de la capital, según constató Associated Press, situación que se mantuvo hasta pasado el mediodía y durante la tarde. Medios locales reportaron situaciones similares en el interior del país. El horario de cierre a las 18 se postergó una hora más mediante una orden del Consejo Nacional Electoral (CNE).

La "operación remate"

Poco antes, frente a la escasísima participación, el oficialismo había proclamado la "operación remate", dirigida a su propia militancia. El candidato a diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente Maduro y conocido como "Nicolasito", solicitó el "operativo remate", al no estar conforme con la cantidad de voto que tenía su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) a la tarde. "Llamo a las jefas de calle, de comunidad y equipos parroquiales a que metamos el remate perfecto para compensar lo que tal vez no pudimos lograr en horas pasadas. Vayamos a las casas de la gente, a los barrios y digamos a la gente lo que nos jugamos. No jugamos la patria y la continuidad de la revolución", ordenaba en un audio en Whatsapp el hijo del presidente chavista.

A las 17.30, Diosdado Cabello, primer vicepresidente del PSUV, confirmaba la "operación remate"; y el luego de que organismo electoral CNE anunciara la postergación del cierre de mesas, el dirigente chavista Jorge Rodríguez afirmó que había "personas dirigiéndose a los centros de votación". La norma electoral establece que centros de votación deben cerrarse, a menos que haya personas en la cola. No está en la ley la indicación de dejar las mesas abiertas a la espera de la llegada de más gente, como ordenó el CNE.

Sin ofrecer cifras de participación, la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Indira Alfonzo, estimó que a medida que transcurra la jornada la afluencia sería mayor. "Históricamente va a dar resultados maravillosos", arriesgó la funcionaria. El CNE debería ser un organismo independiente, según indica la Constitución, pero de hecho está totalmente dominado por el chavismo.

El líder opositor Juan Guaidó declaró. "Hoy queda claro que la dictadura sigue quedándose sola'', expresó Guaidó a través de un video que difundió en Twitter que muestra de fondo la entrada de un centro de votación desolado.

Guaidó refirió que ese centro de votación, ubicado en el estado costero de La Guaira, en otras elecciones tenía gran concurrencia, pero que en esta oportunidad estaba vacío, hecho que atribuyó al "fraude en nuestro país que se rechaza claramente''. "El contraste a esto debe ser en las calles exigiendo precisamente el derecho a elegir porque se vaya la dictadura'', agregó.

Más tarde, cuando ya eran las 19, la oposición dio una rueda de prensa. El encargado de anunciar los datos con un presunto 80% de ausentismo fue el diputado nacional, Freddy Guevara: "Vimos algunos medios tratando de justificar lo injustificable. Vimos al propio dictador teniéndole miedo al pueblo, y como arte de magia, cambiaron su centro electoral a un fuerte militar. El supuesto presidente obrero que votaba en (el barrio poular de) Catia, terminó encerrado en un cuartel militar porque le teme al pueblo. Porque no tiene respaldo popular” agregó el parlamentario, quien consideró que el 80% de ausentismo que estimó, es “un mensaje de reclamo, una posición firme” contra el fraude electoral.

Partidos anulados

Los principales partidos de la oposición real apuestan por la abstención, pero si quisieran competir no podrían hacerlo. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) intervino sus boletas electorales y siglas e impuso directivas afines al gobierno. Así ocurrió con los partidos Primero Justicia, Acción Democrática y Voluntad Popular, tres de los grandes partidos opositores. En su formato original eran partidos históricos de gran caudal electoral, pero hoy forman parte de una "oposición" dirigida desde el gobierno. Se menciona como su financista al detenido magnate Alex Saab, con pedido de extradición de Estados Unidos. Saab está detenido en Cabo Verde desde julio pasado.

De acuerdo a estimaciones del Observatorio contra el Fraude de la mayoría opositora de la Asamblea Nacional hasta el mediodía sólo había participado 7,5% de los electores habilitados

Unas 30.000 mesas de votación repartidas por todo el país funcionarán durante doce horas. Los primeros escrutinios se esperaban para el final de la jornada, entre las 20 y las 21 hora local (una hora más en Argentina), pero luego fueron postergados una hora, como se dijo.

Con una victoria de los candidatos oficialistas, Maduro se asegurarán el control de todos los poderes públicos. Al perder el Congreso, la oposición quedará sin ningún piso institucional y muy limitada para ejercer alguna presión contra el gobierno, lo que según algunos analistas acelerará el final de los últimos vestigios de la democracia venezolana.

La coalición opositora logró una contundente mayoría en los comicios de 2015 y arrebató al oficialismo el control de la Asamblea Nacional, que habían manejado por dieciséis años. Pero durante los cinco años de ejercicio parlamentario, la oposición debió sufrir un cerco del Tribunal Supremo de Justicia, controlado por el régimen, que anuló todas las leyes y decisiones del Congreso. Envió además a prisión o al exilio a muchos diputados, a los que despojó de la inmunidad parlamentaria.

La recuperación del Legislativo por parte del oficialismo tendrá sabor amargo para Maduro, Cabello y el resto de la cúpula chavista, por el escaso aporte de votos y porque el aislamiento internacional continuará. Los comicios son rechazados por Estados Unidos, la Unión Europea y buena parte de los países de la región. Por esto, Naciones Unidas, la OEA y la Unión Europea no han enviado las habituales misiones de observadores electorales. Consideran a Maduro un presidente ilegítimo, dado que rechazan las elecciones de 2018 en la que fue ungido para otro mandato de seis años.

La postura crítica de la comunidad internacional hace prever que no habrá cambios en las presiones y sanciones hacia el gobierno de Maduro, quien sólo cuenta con el apoyo de Rusia, China, Irán, Cuba y Turquía. Estas naciones enviaron "observadores electorales", pero dado el nulo prestigio de sus gobiernos, todos ellos con democracias muy dudosas, con elecciones no competitivas y presos políticos, no podrán otorgar legitimidad a las elecciones de Venezuela. El oficialismo argentino optó por enviar a figuras de segundo orden y no tuvo alto perfil en los medios afines.

En respuesta a las elecciones legislativas oficialistas, la oposición convocó a una consulta popular' entre el 7 y 12 de diciembre que se realizará por la aplicación Voatz, un portal de Internet, el sistema de mensajería Telegram, y de manera presencial al final del proceso.

En el referendo, promovido por organizaciones civiles, se preguntará a los venezolanos si están a favor de exigir el "cese de la usurpación'' de la presidencia de Maduro, sobre el rechazo de los comicios legislativos, y si desean gestiones ante la comunidad internacional para rescatar la democracia y atender la crisis humanitaria.

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