Autorizan a instalar un cementerio en el seminario de Capitán Bermúdez
Será para religiosos cuyas inhumaciones deberá autorizar el Arzobispado rosarino El proyecto anula versiones que anunciaban la instalación de un puerto privado

Lunes 23 de Junio de 2008

Capitán Bermúdez.— El Concejo aprobó por unanimidad una ordenanza que autoriza a las autoridades del Seminario Arquidiocesano San Carlos Borromeo a instalar y poner en funcionamiento un cementerio jardín dentro del predio de esa institución formadora de sacerdotes.

Los concejales de la ciudad dieron marco jurídico a un anhelo que la institución religiosa sostenía desde hace tiempo, y su concreción daría por tierra con versiones circulantes acerca de que ese predio estaba en la mira de inversionistas para la instalación de un puerto privado.

En los últimos tiempos, las versiones acerca de la instalación de puertos, fundamentalmente cerealeros, en terrenos que se encuentran sobre las barrancas de la zona del cordón industrial estuvieron a la orden del día, y el seminario San Carlos Borromeo, que comenzó a funcionar en Capitán Bermúdez en 1939, no fue la excepción.

Para los ediles de la ciudad y también para todos aquellos vecinos que sienten como una actividad portuaria afectaría al medio ambiente, la idea de perpetuidad que trae aparejada la instalación de una necrópolis le quita fundamento a las últimas versiones.

Exclusividad. Según lo establecido en la legislación, el nuevo cementerio jardín llevará el nombre de "Nuestra Señora del Rosario" y en el mismo se podrá dar sepultura únicamente a obispos, presbíteros y diáconos del clero arquidiocesano de Rosario y otros debidamente autorizados por el Arzobispado de la Arquidiócesis de Rosario, en una situación similar que se da en otros lugares del país, como el cementerio del convento San Carlos de San Lorenzo.

En estos casos, la legislación estipula el lugar específico en el predio donde se podrán ubicar las sepulturas, así como el largo, ancho y profundidad de las tumbas, mientras que las especificaciones acerca de la identificación y marco natural que rodeará a las parcelas estarán a cargo de las autoridades de la institución religiosa.

Administración. En otro artículo, la ordenanza deja en manos de la oficina del cementerio municipal la regulación de los trámites administrativos, la autorización y la acreditación de los derechos de sepultura y los pasos para una inhumación regular junto con las autorizaciones del Seminario y del Arzobispado de Rosario.

Por otra parte, la autorización definitiva quedará en manos de la Secretaría de Gobierno municipal, previa inspección del predio por parte del área de Urbanismo.

La ubicación. El predio donde se ubicarán las tumbas está delimitado por la avenida San Lorenzo ciento cuarenta metros hacia el este y, desde calle Gutenberg, doscientos diez metros hacia el norte.

Al referirse a la ordenanza, la concejal Vilma Paulini, una de las impulsoras del proyecto, sostuvo: "La elaboración de este proyecto significó un importante trabajo previo; lo discutimos, visitamos el seminario, dialogamos con las autoridades, para que toda la parte legal esté ordenada, sin omitir ninguna cuestión que pueda perjudicar ni al municipio ni a ellos", y agregó: "Con la creación del cementerio se dan por finalizados los rumores de venta o cualquier otra actividad, esto está más que claro".

En 1939, once años después de que se creara la primera comisión de fomento de la localidad, se abrió en un predio sobre la costa, al norte de Capitán Bermúdez, el Seminario Arquidiocesano San Carlos Borromeo, para formar sacerdotes diocesanos dependiente del Arzobispado de Rosario.

Desde entonces y hasta la fecha funcionó en forma ininterrumpida, y como las empresas Celulosa Argentina, Petroquímica Capitán Bermúdez (ex Electroclor) o la fábrica de porcelanas Verbano, constituye un verdadero ícono que hace al patrimonio histórico de la ciudad, y que de ahora en más podrá disponer de un espacio para el descanso final de sus integrantes.

Marcelo Abram

La Capital