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Aseguran que los delincuentes de las ciudades eligen "destinos más calmos"

Es un aspecto del fenómeno de los robos en los pueblos, algunos de los cuales terminaron con víctimas fatales. El papel de los "dateros", punto de partida para el atraco.

Domingo 16 de Junio de 2013

"La ciudad de la inseguridad", rezaba la volanta de la noticia de un reciente asalto a una vivienda, estampada en un portal de El Trébol. Sin temor a exagerar, el periodista deslizó en el concepto el malestar que recoge a diario de sus conciudadanos por el incremento en la frecuencia de casos policiales.

Es que en los últimos tiempos los habitantes de El Trébol se vieron sorprendidos por sucesos poco comunes para localidades pequeñas, que van desde un simple robo al descuido hasta la violación de una menor en una plaza, pasando por el asalto a un matrimonio en plena madrugada utilizando métodos de tortura para lograr su objetivo final.

"La ciudad tuvo un crecimiento muy marcado en los últimos años y los recursos no evolucionaron en la misma medida", justifican desde la órbita policial, donde además señalan que existe otro fenómeno. "En la última década se dieron numerosos casos en los que delincuentes de grandes ciudades «se desprenden» hacia los pueblos y ciudades pequeñas para aprovechar la calma, la confianza y hasta la ausencia de protección adecuada de los bienes de sus habitantes", afirman.

En ese orden se puede mencionar que la mayoría de los bancos y mutuales de poblados pequeños de los departamentos Castellanos, San Martín y Belgrano sufrieron en algún momento un atraco en manos de malhechores citadinos. También se registraron casos en domicilios particulares y explotaciones rurales, en los que el factor común fue la colaboración de algún datero local que brindó información para apuntar el objetivo y colaboró en la planificación y logística del golpe.

Los más graves fueron los que resultaron con víctimas fatales, como el robo ocurrido en febrero de 2006 que culminó con la muerte del padre del presidente comunal de María Susana, Norberto Antici. En esa oportunidad, Guido Antici, de 88 años, fue sorprendido junto a su esposa por maleantes que entraron a su casa para robarle. Maniataron a la mujer, le pegaron a él con un objeto contundente en la cabeza y fue hospitalizado grave en un sanatorio de Rosario, donde murió un mes después.

Al año siguiente ingresaron a la vivienda de Amanda Sánchez, una octogenaria de Cañada Rosquín a quien después de robarle la dejaron maniatada y fue rescatada recién un día después, cuando sus vecinos notaron la ausencia. A los pocos días y a raíz de la descompensación que le produjo el atraco, falleció en el hospital local. En este caso, en el que hubo dos condenados a 20 años de prisión, dos a ocho y un prófugo, intervino una banda de Santa Fe.

En octubre del año pasado, un organizado grupo llegó a la estancia Los Robles, de Los Cardos, disfrazados como agentes de la Administración Federal de Ingresos Públicos y policías. Se llevaron dinero de la venta de cereal y durante la huida asesinaron al capataz del establecimiento, Claudio Tramannone, de 48 años. Según los investigadores, esta banda tenía ramificaciones en Rosario, Pergamino y Granadero Baigorria.

El 13 de mayo último, una joven de 16 años fue violada en un parque de El Trébol. Si bien se detuvo a un sospechoso que permaneció preso por unos días, no hubo pruebas suficientes en su contra y quedó en libertad. Para exigir por el esclarecimiento del caso marcharon unos 30 vecinos y reclamaron frente a la comisaría.

El último caso impactante ocurrió el martes de la semana pasada cuando un abogado de 67 años y su mujer fueron víctimas de un violento asalto en su casa de El Trébol, donde irrumpieron al menos dos delincuentes, quienes los maniataron y les robaron unos tres mil pesos, joyas, un televisor led, celulares y el automóvil que habían comprado hacía pocos días, que apareció después en Rosario. Al hombre le aplicaron descargas eléctricas para que develara dónde escondía el dinero.

Reunión. Las entidades intermedias y la cooperadora policial de María Susana convocaron a las autoridades y representantes institucionales del departamento San Martín para dialogar sobre seguridad. Durante el encuentro, del que participaron además funcionarios judiciales, legislativos, de la Secretaría de Delitos Complejos, de la Defensoría del Pueblo, policías y jefes comunales, se coincidió que "es necesario empezar a funcionar como sociedad, donde cada individuo se involucre. Para evitar todo tipo de hechos delictivos o fuera de la ley, se debe dar un acercamiento a las instituciones para permitir que actúe la Justicia".

"Hay un pueblo preocupado por sí mismo y ese es un buen comienzo", dijo al respecto el fiscal penal subrogante Pedro Leyes, y consideró que "hay que acercar la Justicia a la gente, mantener los lazos de solidaridad presentes en los pueblos porque eso es lo que se perdió en las grandes ciudades".

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