EN PRIMERA PERSONA

Habitar espacios pensados por un arquitecto/a, es una experiencia que todos deberían tener.

Por Guillermo Coria

Martes 06 de Abril de 2021

Durante muchos años de mi vida, siendo muy joven y gracias a mi profesión, que es también mi pasión, pude conocer gran parte del mundo, y así, su arquitectura. He recorrido muchas ciudades, visto grandes monumentos, visitado increíbles edificios y habitado múltiples y muy distintos espacios.

Confieso que no siempre supe que estaba viendo, quién lo había pensado, construido, pero sí puedo decir que, entrar a esos lugares, me producía una sensación especial. A veces era tranquilidad, otras asombro, incluso quizás emoción.

Desde la Sagrada Familia en Barcelona y la ampliación del Louvre en Francia, hasta la inusual Ópera de Sidney o el paisaje de Las Vegas. Tanto se puede aprender con sólo verlos, atravesar sus halles, permanecer en sus interiores y observar.

De esta manera, naturalmente, supongo, he ido incorporando el gusto por los espacios bien diseñados, por los interiores que hacen una diferencia, valorando los materiales, tratando de sopesar proporciones, escalas (si es que puedo decirlo).

Instalado definitivamente en mi país, recurrí a arquitectos para proyectos diversos: casas, renovación de departamentos, instalaciones deportivas. Así, conocí personas para las cuales su profesión, al igual que para mí, era una pasión. Y siempre, en ese intercambio, sentí que ganaba con su aporte. Lo que yo pensaba, era verificado por los conocimientos específicos del profesional y traducido a un proyecto que superaba lo imaginado a priori. Y ni hablar del ahorro de tiempo y, en definitiva, de costos, al avanzar sobre seguro, en base a ese saber.

Finalmente, no tengo dudas de que la arquitectura mejora mi vida a diario, y que, habitar espacios pensados por un arquitecto/a, es una experiencia que todos deberían tener.

Guillermo Coria, ex-tenista profesional. Top Ten durante 3 temporadas consecutivas, en 2003, 2004 y 2005, alcanzando un ranking máximo Nº 3 durante 2004 y 2005.

En esta nota

¿Te gustó la nota?