Sábado 01 de Marzo de 2008
Armstrong.— Las autoridades de la Región de Le Marche, Italia, aplicarán en el marco de un compromiso con el sector de la maquinaria agrícola un ambicioso plan de asistencia al sector metalúrgico de esta localidad con el propósito de que los fabricantes locales desarrollen productos destinados al suelo italiano.
Este fue el corolario de una reunión que se llevó a cabo en la Capital Federal donde los funcionarios italianos se implicaron en el desarrollo de un centro de servicios que servirá como soporte a las empresas locales en lo referente a las necesidades de transferencia tecnológica.
Este compromiso quedó sellado con la firma de un convenio de cooperación internacional entre esa región italiana y la Municipalidad de Armstrong. El avance provino luego de intensas negociaciones entre ambos países y es el resultado del lazo de hermandad que une desde hace veinte años a esta ciudad con el pueblo de Osimo, en Le Mache.
El acto se llevó a cabo en la Secretaría de Industria de la Nación. En ese ámbito el asesor regional de Artesanato, Energía e Industria de Le Marche, Gianni Giaccaglia, se mostró interesado en la calidad de los equipos que se fabrican en el sur de la provincia de Santa Fe.
“La Argentina está mostrando un avance positivo de su economía y el intercambio comercial comenzó a tener una ligera recuperación luego de la crisis de 2002. Esto no es otra cosa más que un plan estratégico entre ambas regiones”, dijo Giaccaglia.
Raíces comunes. El funcionario afirmó además que el sistema de cooperación que se pretende poner en marcha está enmarcado “en las raíces comunes de ambas naciones por la cantidad de marchegianos radicados en Armstrong”. La idea del gobierno de Le Marche es asistir a los fabricantes marchegianos a través de un plan de cooperación económica internacional que vaya avanzando en etapas, pero que estará vinculado con las posibilidades de aportes tecnológicos del país europeo.
El cronograma de actividades de los italianos será comenzar con un estudio comparativo de los territorios donde se evidencien las características de ambas zonas con especial cuidado de las necesidades de transferencia tecnológica.
También se determinará la posible complementariedad económica entre los fabricantes para ayudar a mejorar la competencia de la pequeña y mediana empresa, al tiempo que se definirá una propuesta operativa para el desarrollo de líneas mecánicas.
Pero el aspecto más saliente del convenio es la futura instalación de un centro tecnológico para el soporte de las empresas del distrito.
El intendente local, Fernando Fischer, celebró la acción entre ambas partes porque permitirá el desembolso de inversiones italianas en la zona. “En algún momento estuvimos a punto de traer la Ariston (empresa dedicada a la fabricación de electrodomésticos), pero no nos ayudó la coyuntura del país”, recordó, y remató: “Ahora están dadas las condiciones del país”.