Sábado 30 de Junio de 2012
Una madrugada de locos para los bomberos del cordón industrial, que tuvieron que sofocar dos incendios de magnitud: uno en un depósito de pintura y otros elementos altamente combustibles en San Lorenzo, y el otro en una fábrica de bolsas de polietileno en Granadero Baigorria. Si bien no hubo que lamentar víctimas, los daños fueron en ambos casos totales. En el de San Lorenzo ardió también un utilitario y se deberá estudiar si no será necesario demoler la estructura, en el de Baigorria, la estructura perdió completamente el techo y hasta cayó parte de las paredes. Del interior no quedó nada.
Eran aproximadamente la 1.15 de la madrugada de ayer cuando un galpón ubicado en General López al 400 de San Lorenzo comenzó a arder. Se trataba del depósito de la empresa Subbotín, que se dedica a la venta de pinturas. En el interior ardía una cantidad considerable de recipientes de todo tipo de pintura, estopa y más de 500 rollos de membrana.
El fuego fue de tal magnitud que debieron participar unos 40 efectivos de siete dotaciones de bomberos de Rosario, Funes, Villa Gobernador Gálvez, Oliveros, Capitán Bermúdez, Puerto San Martín y San Lorenzo, con el apoyo logístico en cubas y regadores de distintos municipios de la zona.
Así lo comentó el comisario Néstor Martínez, jefe de la Seccióni Pericias de los Bomberos Zapadores de San Lorenzo, quien esperaba ayer que terminaran los trabajos de remoción de todo el material siniestrado para poder ingresar al galpón e investigar las posibles causas del incendio. "Adentro se quemó la totalidad de lo que había, incluso un utilitario Fiat Ducatti, que usaban para trasladar la mercadería", contó.
180 mil litros de agua. El depósito tiene aproximadamente 10 metros de frente por 50 de profundidad, calculó Martínez. En el lugar los bomberos debieron trabajar aproximadamente hasta las 9 de la mañana para extinguir el fuego, aunque la labor prosiguió hasta bien avanzada la tarde de ayer. Se calcula que debieron utilizarse para combatir las llamas entre 150 mil y 180 mil litros de agua.
Martínez no pudo aventurar ninguna posible causa. "Tenemos que entrar al lugar e investigar, además de escuchar las declaraciones de los dueños y testimonios de vecinos. Todavía no hay nada oficial", dijo, a la espera de que las máquinas dejaran de entrar y salir constantemente con el material destrozado. La calle estaba totalmente cubierta de pintura y agua. "Lo que sí es seguro es que no se salvó nada, ni las paredes. Ahora los dueños deberán llamar a un arquitecto para que evalúe si se puede salvar la estructura o si existe riesgo de derrumbe", dijo el jefe de la Sección Pericias.
"Un infierno". Domingo Herlei tiene 76 años, vive a unas cinco cuadras del lugar y fue uno de los que se llegó al lugar la misma madrugada. "Apagué el televisor y empecé a escuchar las sirenas. No sabía que era acá, me puse la campera y empecé a caminar. Cuando llegué, esto era un infierno", dijo este vecino que a media tarde de ayer todavía miraba el galpón desde la otra vereda.
Brunela tiene apenas diez años, vive a media cuadra del lugar y ya sabe que hay algo de lo que no se va a olvidar. "Estaba durmiendo cuando mi papá me levantó y me dijo: «Levantate y vení a ver, Brunela, lo que está pasando». Me asomé y vi cómo salían unos hongos gigantes del galpón, que iban subiendo", le contó a LaCapital mientras armaba sus "hongos" con los brazos extendidos. "Fue impresionante, yo nunca había visto algo así. Fue muy fuerte", dijo, sin poder ocultar el nerviosismo que le había provocado ese cuadro.
En Baigorria. El incendio del depósito de pintura se produjo un día después de que una colchonería de la zona oeste de Rosario quedara reducida por el fuego, y poco antes de que en Granadero Baigorria una fábrica de bolsas de nylon se viera envuelta en llamas luego de un accidente con una de las máquinas que se utilizan para el proceso de producción.
En este caso, el incendio se produjo cerca de las 2 de la madrugada en la fábrica ubicada en Dante Alighieri y Alem, de Baigorria, según informaron fuentes policiales. El fuego afectó inmediatamente a la materia prima, y debieron intervenir bomberos zapadores de Rosario y San Lorenzo, así como una dotación de voluntarios de Capitán Bermúdez, además de personal de la EPE que llegó a cortar la electricidad y dos ambulancias que llegaron al lugar por si había que asistir a alguna víctima, algo que no fue necesario.
Algunos efectivos que intervinieron tuvieron que trasladarse de urgencia desde San Lorenzo, donde estaban trabajando para combatir el otro incendio.
“Estábamos trabajando, y en un descuido un soplete que se usa para calentar el material se cayó y todo sucedió muy rápido, no teníamos forma de apagarlo, es todo plástico y no había forma de detenerlo, ni con agua ni con extinguidores”, contó uno de los dueños, Leandro Secco, quien con su hermano Daniel llevaban adelante esta pequeña empresa familiar. Los dos habían montado la fábrica en 2008. Primero comercializaban la mercadería, y de a poco habían logrado adquirir las máquinas y montar la empresa. “Hoy las pérdidas son totales, tanto de maquinarias como de materias primas y hasta el galpón. Quedo todo destruido”, lamentaba ayer frente a cámaras y micrófonos este joven que miraba ya como un espectador los despojos de años de trabajo.