Miércoles 16 de Enero de 2008
Por Delcia Karamoschon / La Capital
Andino.— Con apenas dos mil habitantes y rodeado por el serpenteante río Carcarañá, lo
localidad mantiene a rajatabla su característica de pueblo. Calles prolijamente mejoradas y sin
cemento que enamoraron a muchos rosarinos, hoy considerados los nuevos habitantes, que en los
últimos años llegaron para hacer su quincho y pileta o para residir permanentemente.
Cada fin de semana llegan 5.000 personas para disfrutar de la
naturaleza. Ubicado en el departamento Iriondo sobre la ruta 26-S y con 4.500 hectáreas, el pasado
de la localidad tiene vigencia como el presente.
Hijos nativos. Al llegar a Pueblo Andino, su arco de ingreso describe la imagen que se repite
en sus seis kilómetros de extensión. “Un cielo verde y un río marrón” dice el cartel
que invita recorrerlo. Estas frases forman parte de dos canciones escritas por uno de sus hijos
nativos, el autor, compositor e intérprete Jorge Fandermole.
También son nativos de este pueblo el empresario gráfico Orlando
Vignatti y Julio López, conocido por su personaje de Globulito en la comedia televisiva La Tuerca.
Con el impulso de la comuna, un libro narra la historia del pueblo.
Desde sus primeros habitantes, los aborígenes y se remarca que sus inicios estuvieron cimentados
por la instalación de la primera papelera de la provincia y la segunda del país.
En Memorias de Pueblo Andino, trabajo de 2006 perteneciente a Bibiana
Pivetta y Norma Alloatti, se reflejan diferentes grupos que formaron la comunidad. Además de los
gringos, llegaron a estas tierras migraciones del Chaco, el norte santafesino, de Entre Ríos (María
Grande) y los más recientes residentes: los rosarinos.
El jefe comunal Oscar Pagnucco contó que los primeros pobladores fueron
los indígenas, los timbúes y los carcaraes. En 1717 llegaron los jesuitas que construyeron la
estancia San Miguel del Carcarañá.
Cuando son expulsados por orden de Carlos III, partes de las ruinas
fueron trasladadas por los franciscanos y pasaron a formar el actual convento de San Carlos de San
Lorenzo. En 1767 se hizo cargo del casco de la estancia Manuel Díaz de Andino. A mediados de la
década de 1870, el heredero y dueño de la estancia, Juan Andino, hizo construir una represa para
evitar los frecuentes robos de ganado de los cuatreros que asolaban la zona vadeando el río.
La papelera. El dique dio origen a la instalación de la represa que generó la energía para la
fábrica de papel erigida en 1877. A su alrededor se construyeron las primeras viviendas de los
obreros que dieron origen al actual casco urbano. Al principio, la materia prima para la producción
del papel se llevaba desde Rosario en carretas hasta la inauguración de la estación del ferrocarril
de Serodino en 1886.
Hoy, tanto la papelera como el dique sobre el río Carcarañá, representan
un verdadero icono de la localidad. La idea fue de los hermanos Olivetti que propusieron a la
familia Andino traer unas máquinas de Turín.
Fue la primera fábrica del país que usó materia prima local. La planta
luego perteneció a Celulosa Argentina y ahora, con otra firma, sólo produce bobinas de cartón, pero
en sus albores llegó a fabricar papeles finos, papel moneda, para estampillas y fruteros con
anilinas de Alemania. Emplea a unos 120 operarios, la misma cifra que un frigorífico, otra de las
industrias que permiten no tener desocupación.
La industria papelera llegó a operar las 24 horas y generó un fuerte
desarrollo demográfico, conociéndose en 1885 el lugar como Campo Andino y en 1908 como Estación
Andino porque ese año se determinó la habilitación de la Estación de Trenes.
Creación legal. El pueblo se creó legalmente el 16 de noviembre de 1910, cuando la
provincia aprobó la traza, tras lo cual puso en venta lotes que posibilitó la radicación de colonos
en su mayoría de origen italiano. Pero dependió del distrito de Serodino hasta 1940 cuando se creó
la primera Comisión de Fomento.
Fue importante para el pueblo una industria de curtiembres ya
desaparecida que en su momento generó la inmigración de familias entrerrianas.
Andino cuenta con escuela primaria, jardín nucleado y escuela técnica
secundaria. Los chicos que estudian carreras superiores en Rosario tienen a disposición una pensión
comunal ubicada en Ovidio Lagos 488.
Para disfrutar del río. Para disfrutar de su costa existen varios lugares como el camping Los
Dos Puentes, concesionado por la comuna, que posee parrilleros, pileta, cancha de vóley y comedor.
Se puede acampar y pescar pues tiene bajada al río.
Otro es el camping 15 de Junio, concesionado al gremio de los gráficos
que cuenta con similares comodidades. Ambos son de ingreso gratuito para los habitantes del pueblo.
La comuna creó el denominado Camino de Sirga donde se fijó que toda la costa es de uso público en
un tramo de hasta 35 metros como lo establece el Código Civil. Incluso los privados que
tienen sus lotes hasta el río deben autorizar el paso de la gente. En el sector de Villa La Ribera
que pertenece a Andino desde la década del 90 está el camping Automóvil Club Argentino. Otros
espacios de recreación son el camping temático El Dorado que será unido por un puente con el
complejo La Olla de Timbúes y el Camping San Miguel del Carcaraña. Entre las labores sociales se
destaca la agrupación Patria Gaucha que realiza anualmente el festival del Pre Diamante.
El museo de los huesos. Mandíbulas de mastodonte, muelas inmensas, caparazones de
gliptodontes y un sinnúmero de piezas sin clasificar son el legado del recolector de huesos Tito
Zuddas. En 59 años extrajo los fósiles del río y de las barrancas que se desmoronaban con las
crecidas y los donó para construir un museo. “Se inauguró en 2007 como
paleontológico”, explicó el guía Juan Martín.
Entre esos elementos hay botellas de vidrio donde se envasaba la leche
UPA, empresa que comenzó a funcionar en el pueblo, una pianola de los Andino que fue sorteada en
una rifa, radios y tocadiscos y fotos del puente carretero que unía Aldao con Andino y que se
desmoronó en 1961.
El progreso en camino. La construcción reciente de una planta potabilizadora permitió tratar
el agua bajando los niveles de arsénico que hay en las napas. A los avances se sumará la ruta 10
que unirá San Lorenzo pasando por Aldao y Andino hasta Serodino y el futuro tercer anillo
circunvalar, que enlazará a estos pueblos con Arroyo Seco.
La iluminación en el ingreso del pueblo, que tiene seis kilómetros, es
otra obra en ejecución junto con la futura red de gas natural que ya tiene su planta reductora en
marcha.