Albarellos, una cuna de productores
Albarellos.— Ubicada a 45 kilómetros al suroeste de Rosario, a un kilómetro de la ruta 26-S y dentro del departamento homónimo, la tranquila y pintoresca localidad agraria...

Miércoles 14 de Mayo de 2008

Albarellos.— Ubicada a 45 kilómetros al suroeste de Rosario, a un kilómetro de la ruta 26-S y dentro del departamento homónimo, la tranquila y pintoresca localidad agraria de Albarellos reúne a 400 habitantes orgullosos de su pueblo y su historia. Las poco más de 7.000 hectáreas de su distrito están siempre cubiertas de soja, lentejas, arvejas, maíz y trigo y el casco urbano ocupa unas 14 cuadras.

  En sus orígenes se llamó Esteban Dell’ Elce por su fundador, un acopiador de cereales y agricultor que en 1912 inició el trazado del poblado, y pasó a tener su actual nombre cuando se levantó la estación Albarellos del ferrocarril Central Córdoba. En 1933 se constituyó su primera comisión de fomento. Su patrona es Nuestra Señora de Luján.

  Aproximadamente hacia 1850, la zona aún estaba habitada por aborígenes; más tarde, unas pocas familias inmigrantes le dieron vida al pueblo y luego llegaron más italianos, españoles y de otros países europeos que con su amor a la tierra, esfuerzo y tesón crearon su porvenir y un bienestar para sus familias.

  Con el progreso, se fueron organizando y creando las distintas instituciones; entre ellas el club Sportivo Albarellos, organizador de las famosas carreras cuadreras (ver aparte), la capilla construida en 1970, el Samco y la cooperativa de electricidad, inaugurada por el gobernador Sylvestre Begnis la noche del 17 de marzo de 1958 y cuyos servicios hoy fueron sustituidos por la Empresa Provincial de la Energía.

  El único servicio telefónico con que contaba el poblado era una cabina pública instalada en el club y dos líneas particulares dependientes de la central de Coronel Bogado. En la actualidad cuenta con central automática y también internet de banda ancha.

 

Primera escuela. La primera escuela estaba en la casa de la familia Horvat y más tarde fue trasladada al campo Surini. En forma paralela funcionaba la escuela fiscal en la propiedad de la familia D’Onofrio. Durante el gobierno de J. B. Molina se construyó el edificio propio que hoy ocupa como Escuela Fiscal Nº 87 Juan Pascual Pringles. Sus aulas llegaron a albergar a más de 170 alumnos en dos turnos, pero la constante inmigración de habitantes hace que en la fecha sean sólo 50.

  En 1980 se concreta el acceso pavimentado a la ruta provincial 26-S, dos años después se hizo el escoriado de las calles y en 1997 se concretó la obra de agua potable.

  El ex secretario comunal Ricardo Sarachini recordó que en 1984 se llamó a licitación para construir el tramo que uniría a Albarellos con la autopista General Aramburu, de la que está separada por apenas 13 kilómetros.

  "Se presentaron 10 firmas oferentes y faltando solamente la adjudicación de la obra, cuando asumió el gobernador Vernet anuló la tarea programada", indicó Sarachini.

  Hoy, para acceder a la autopista Rosario-Buenos Aires, sus pobladores deben efectuar un recorrido de 60 kilómetros.

  La construcción de un parque industrial que ya cuenta con dos fábricas en etapa de montaje, una de muebles para chicos que exporta parte de su producción y que hoy está radicada en Uranga, y otra de alimentos balanceados, promete darle nuevo empuje a la comunidad.

  Sus habitantes también esperan que se concrete la pavimentación completa de la ruta 26-S, obra que posibilitaría

la comunicación directa con Arroyo Seco y el desvío de varios camiones que van a los puertos. También, la llegada de rosarinos que construyeron sus casas de fin de semana y algunas como vivienda permanente, promete un inminente crecimiento poblacional.

 

 

Trenes y crecimiento.

  Luego comenzaron a circular los ómnibus que desplazaron a los trenes. En la actualidad no existe ninguno de ambos servicios. Albarellos tuvo su propio Juzgado de Paz pero los gobiernos militares lo cerraron y pasó a depender de Coronel Bogado.

  El primer correo funcionó en la casa del fundador del pueblo, luego en el almacén de ramos generales de D’Onofrio Hermanos y hoy existe una unidad postal en la comuna. Sus antiguos pobladores recuerdan que la estación debió ser reinstalada porque en el terreno existía una pendiente que impedía la detención de los trenes. Hoy el edificio funciona como Casa de la Cultura con diversas actividades.