Una de las constructoras más importantes del país y de la autopista Rosario-Córdoba, el Grupo Roggio, no pagó los intereses de una financiación tomada en 2021
Jueves 08 de Agosto de 2024
Grupo Roggio, una de las compañías más importantes de Córdoba y del país, relevante contratista de obra pública y la principal constructora hace décadas de la autopista Rosario - Córdoba, incumplió con los compromisos de pago deuda tomada en 2021 y sembró más dudas a las ya existentes acerca de su salud financiera y económica.
La participación accionaria del grupo se extiende a varias firmas actuantes en el país y también en Paraguay y Perú, a través de las delegaciones Benito Roggio e Hijos. Con 115 años de existencia, en Argentina el grupo participa de Aguas Cordobesas, de la empresa de saneamiento Cliba (con contratos en Santa Fe, hasta hace unos años en Rosario) y también de Metrovías, entre las más destacadas, además del consorcio que ejecuta la Ruta 38 en el Valle de Punilla (Córdoba).
El incumplimiento de la compañía abarca los compromisos de pago de intereses correspondientes a las obligaciones negociables (ON) que emitió en agosto de 2021, cuestión que comunicó oficialmente hace horas a la Comisión Nacional de Valores (CNV). La presentación la realizó Mariano Peterlin, en su carácter de responsable de relaciones con el mercado.
La noticia fue un golpe para los inversores, pero no una sorpresa.
>>>Ver más: Una UTE de capitales brasileños y porteños desplazó a Cliba del sistema
Parate de la obra pública
El cuadro financiero complejo del grupo estaría parcialmente explicado por la parálisis prácticamente total de la obra pública en la Argentina. El gobierno nacional de Javier Milei frenó los trabajos y avanza en un programa de transferencia a las provincias.
A junio, desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) estimaron la deuda total acumulada en unos $400.000 millones, según el diario La Nación, de los que alrededor de $250.000 millones está facturado y el resto sujeto a procesos no concluidos de determinación de precios.
Un dato generaba ruido en el mercado financiero: el 82% de la deuda de la compañía está en dólares, pero el 87% de sus ingresos son en pesos. “El descalce entre la moneda de ingresos y la moneda de las obligaciones es la clave para entender esto. Y vemos otras compañías que están pasando por momentos complicados”, agregó una fuente, especializada en renta fija, también a La Nación.